Tregua de Pascua Ortodoxa se rompe con más de 2000 violaciones
La pausa acordada entre Rusia y Ucrania para el fin de semana de Pascua registró más de 2000 violaciones, según los ejércitos de ambos países. El alto el fuego, que debía durar hasta el lunes, no detuvo los combates en la línea del frente, aunque sí los ataques con misiles de largo alcance.
Escepticismo en las calles y en el frente
En Járkov, los feligreses asistieron a los oficios religiosos con desconfianza. El párroco de la iglesia de San Juan el Teólogo, aún dañada por la guerra, cuestionó la fiabilidad del alto el fuego ruso. Una vecina, Larisa, expresó el temor de que una pausa derive en ataques más intensos posteriormente.
Los soldados mantienen la guardia alta
En una base de entrenamiento, el comandante Heorhiy de la unidad de drones Yasni Ochi ordenó a sus tropas no actuar a menos que fueran atacadas. Afirmó que Rusia «dice una cosa y hace otra», por lo que la preparación es constante. La unidad aprovechó para enviar suministros de Pascua a las trincheras mediante drones.
La tregua, una pausa breve en la devastación
En los suburbios de Járkov, los edificios residenciales destruidos son testimonio de los ataques. Olha, una vecina que sobrevivió a un impacto, describió la tregua como un descanso breve en medio del miedo constante. Preguntó si la guerra terminará alguna vez, afirmando que «queremos paz. No por 1,5 días. Para siempre».
Antecedentes: Una propuesta rechazada
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ofreció transformar la tregua temporal en un alto el fuego duradero e iniciar negociaciones. El Kremlin rechazó la propuesta, anunciando que sus ataques se reanudarán en su totalidad el lunes.
Cierre: Sin avance hacia la paz
La tregua de Pascua no alteró el curso del conflicto. Las violaciones generalizadas del cese al fuego y el rechazo ruso a la propuesta de negociación de Zelenski indican que no hay perspectivas inmediatas de diálogo. La situación militar y humanitaria en el frente permanece sin cambios.