Melania Trump niega cualquier vínculo con el caso de Jeffrey Epstein
La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, realizó una declaración inusual en la Casa Blanca para desmentir informaciones que la vinculan con el financiero condenado por delitos sexuales. Aseguró no ser víctima de Epstein, no conocer sus actividades delictivas y criticó las afirmaciones falsas sobre ella. Su intervención reactivó el foco mediático sobre el caso.
Una comparecencia sorpresa para deslindarse del escándalo
Melania Trump leyó un comunicado ante periodistas en un acto no previsto. Dijo que las «mentiras» que la vinculan con el «vergonzoso» Jeffrey Epstein «deben terminar». Aseguró que la primera vez que se cruzó con él fue en un evento en el año 2000 junto a Donald Trump. Negó rotundamente haber tenido conocimiento de los abusos y cualquier tipo de participación.
El correo electrónico a Ghislaine Maxwell
La primera dama reconoció haber enviado un correo electrónico «casual» en 2002 a Ghislaine Maxwell, cómplice de Epstein. En el mensaje, Melania calificaba como «bonita» una historia de la revista New York sobre Epstein. Este correo es parte de los documentos desclasificados por el Departamento de Justicia y fue publicado en redes por demócratas del Congreso.
Antecedentes: Una relación social pasada entre Trump y Epstein
Donald Trump y Jeffrey Epstein fueron amigos y compartieron círculos sociales en Manhattan. El presidente ha dicho que dejó de verlo tras su primera condena en 2008. Fotografías antiguas los muestran juntos en eventos sociales, como en el club Mar-a-Lago en el año 2000, junto a Melania Knauss y Ghislaine Maxwell.
Cierre: Una petición al Congreso y la repercusión
Melania Trump pidió al Congreso que celebre audiencias públicas para que las sobrevivientes de los crímenes de Epstein puedan testificar. Su declaración, que según un portavoz era conocida por el presidente, tomó por sorpresa al mundo político de Washington y volvió a poner el caso en primer plano, eclipsando otros temas de la agenda.