Banco Mundial prevé caída del 3,2% del PIB de Bolivia en 2026
El Banco Mundial (BM) proyecta para Bolivia un crecimiento del 4% en 2027, pero anticipa para este año una contracción económica del -3,2% en su PIB real. Este dato sitúa al país como la economía más vulnerable de América Latina y el Caribe (ALC) para el presente ejercicio, según el informe de perspectivas regionales del organismo.
Proyección a la baja para la región y Bolivia
El informe señala que América Latina y el Caribe crecerá un 2,1% en 2026, por debajo del 2,4% de 2025. En este contexto, la proyección para Bolivia es la más negativa, con una caída del -3,2%. Solo Jamaica tendría también un decrecimiento, estimado en -1%. El BM atribuye el desempeño regional limitado a desafíos estructurales de larga data y un contexto internacional complejo.
Una recuperación significativa en el horizonte
Pese al pronóstico inmediato, el organismo prevé una recuperación significativa para Bolivia en 2027, con un crecimiento proyectado del 4%. Esta tasa sería una de las más altas de Sudamérica, solo por detrás de Paraguay (4,2%). El informe excluye a Venezuela de sus proyecciones debido a su situación particular.
Factores que limitan el crecimiento regional
El Banco Mundial identifica varios elementos que afectan a ALC. La generación de empleo de calidad sigue siendo limitada. Además, aunque la inflación baja, la flexibilización monetaria es más lenta de lo esperado. El panorama se ve afectado por cambios en el sistema comercial mundial y la volatilidad en los mercados energéticos, asociada al conflicto en Medio Oriente.
El contexto de América Latina y el Caribe
Según el BM, la región entra en 2026 con un crecimiento aún limitado por desafíos estructurales. Se prevé que el PIB regional crezca un 2,1%, ligeramente por debajo del 2,4% de 2025, lo que deja a ALC como una de las regiones del mundo con crecimiento más lento, con un PIB per cápita que apenas crece.
Perspectivas tras la contracción
La proyección del Banco Mundial sitúa a Bolivia ante un año de fuerte contracción económica, la mayor de la región, para luego experimentar una de las recuperaciones más vigorosas en 2027. El desempeño final dependerá de cómo evolucionen los factores internacionales y la capacidad de respuesta a los desafíos estructurales señalados por el organismo.