Estudio: La pradera de posidonia se recupera en Marsella tras reducir la contaminación
La cobertura de Posidonia oceanica pasó de un 6% a un 81% en una zona de estudio entre 1986 y 2025. Una investigación publicada en ‘Marine Environmental Research’ atribuye la recuperación a la restauración pasiva, que consiste en eliminar las presiones humanas para que el ecosistema se regenere de forma natural.
Cuatro décadas de observación submarina
Un equipo del GIS Posidonie midió la evolución de la pradera marina en dos cuadrantes establecidos frente a Marsella. La mejora se vincula a la puesta en marcha de una depuradora en 1987 y a leyes de protección. Patrick Astruch, autor principal del estudio, señaló que se observó una «recuperación excepcional» de la pradera en la bahía.
El impacto de la acción humana y la respuesta normativa
Hasta los años 80, los vertidos de aguas residuales sin tratar y los proyectos costeros dañaron gravemente el hábitat. La especie, endémica del Mediterráneo, está protegida por legislación francesa y de la UE. La investigación retomó mediciones iniciadas en 1986, para las que no había datos desde 1999.
La restauración pasiva como estrategia clave
El estudio defiende la eliminación de los factores de degradación frente a la restauración activa, que implica replantación. Maria Salomidi, ecóloga marina no involucrada en el estudio, calificó los resultados de «notables». La experta subraya que este enfoque debe ser la prioridad antes de cualquier intervención activa.
Implicaciones para la conservación mediterránea
La Posidonia oceanica es un ingeniero ecosistémico crucial que alberga hasta una cuarta parte de las especies marinas del Mediterráneo. Su recuperación tiene repercusión en las redes tróficas y la pesca. Los autores sugieren que el principio de restauración pasiva podría aplicarse a otros ecosistemas, como arrecifes de coral o manglares.
Un precedente en la recuperación de praderas marinas
La investigación proporciona un caso de estudio a largo plazo sobre la resiliencia de los ecosistemas cuando se mitigan las presiones antropogénicas. El trabajo se publicó el 5 de marzo de 2026 y contó con financiación del ayuntamiento de Marsella.
El cierre de un ciclo de degradación
Los resultados demuestran la capacidad de recuperación de un hábitat marino emblemático tras la aplicación de normativas ambientales. El caso de Marsella establece un referente para la gestión costera y la conservación marina en el Mediterráneo.