Viceministro vincula armas de delincuentes con contrabando y dotación de uniformados fallecidos
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Rolando Montaño, identificó dos vías principales. El armamento ilegal llega por la extensa frontera mediante contrabando. Además, las armas de dotación de policías y militares fallecidos quedan en poder de sus familias sin control estatal.
Las dos rutas del armamento ilegal
Rolando Montaño señaló que el contrabando es una vía de ingreso debido a la «inmensa cantidad de frontera» difícil de controlar. El material podría estar ingresando por cualquier punto fronterizo. Simultáneamente, expuso un problema interno: las armas reglamentarias de uniformados fallecidos no retornan al Estado. El control de estas armas se desconoce, no se sabe dónde llega a parar, afirmó la autoridad.
Un proyecto para recuperar armas reglamentarias
Frente a esta situación, Montaño consideró importante aplicar una normativa que permita el rescate de las armas de fuego de policías y militares fallecidos. Sostuvo que esas armas deberían retornar al control del Estado bajo un compromiso oficial, ya que actualmente las familias las conservan.
El contexto del narcotráfico y la violencia
Montaño vinculó el problema con el narcotráfico, un denominador común en las últimas décadas. Esta actividad ilícita ha generado hechos de violencia, incluyendo sicariato. Para frenar las actividades delincuenciales, el viceministro señaló que el factor fundamental es la educación que viene desde casa.
Implicaciones para la seguridad ciudadana
Las declaraciones del viceministro Montaño plantean la necesidad de medidas específicas en dos frentes: el control fronterizo para el contrabando de armas y una regulación interna para la gestión del armamento estatal. La situación expone un vacío en la trazabilidad de las armas de dotación una vez fallece su usuario asignado.