La Fed baraja subir tipos por la guerra con Irán y la inflación
La inflación podría alcanzar el 3,5% en abril. La Reserva Federal de EE.UU. (FED) considera una subida de tipos de interés debido al impacto de la guerra con Irán en los precios de la energía, lo que la sitúa en desacuerdo con las demandas del presidente Donald Trump.
Un giro en la política monetaria
Beth Hammack, presidenta del Banco de la Reserva Federal de Cleveland, planteó la posibilidad de una subida. Sería un cambio brusco respecto a las tres bajadas de tipos realizadas a finales del año pasado. Hammack no descarta recortes, pero solo si el mercado laboral se deteriora de forma significativa.
La inflación se aleja del objetivo
Los economistas prevén que la inflación anual suba al 3,1% en marzo. Hammack estima que podría llegar al 3,5% en abril, el nivel más alto desde 2024. La funcionaria señaló que la inflación lleva más de cinco años por encima del objetivo del 2% y se mueve en la dirección equivocada.
El detonante: el precio de la gasolina
El conflicto con Irán ha disparado el coste del combustible. El precio medio de la gasolina es de 4,12 dólares por galón, 80 centavos más que hace un mes. Hammack indicó que el encarecimiento de la gasolina es la principal queja en su distrito, ya que consume una parte cada vez mayor de los salarios.
La FED, entre dos mandatos
La institución debe perseguir a la vez una inflación baja y el máximo empleo. La guerra amenaza ambos objetivos. Unos costes de combustible más altos pueden frenar el crecimiento y elevar el desempleo, lo que justificaría recortes, pero la inflación persistente empuja en la dirección opuesta.
Antecedentes: De los recortes a la cautela
La FED recortó su tipo clave en tres ocasiones a finales del año pasado. Sin embargo, el impacto de la guerra en los costes del combustible y su efecto inflacionario han llevado a varios miembros del comité de política monetaria a reconocer la posibilidad de ‘ajustes al alza’.
Cierre: El factor político añade presión
Una posible subida de tipos sitúa a la FED en rumbo de colisión con el presidente Donald Trump, quien exige rebajas inmediatas y ha pedido que el tipo de referencia se reduzca al 1%. El efecto final en la economía dependerá de la duración del conflicto y de la evolución de los precios de la energía.