Hombre declarado muerto tres veces despierta en bolsa forense en Asturias
Un recluso en Asturias despertó en una bolsa de cadáver tras ser declarado muerto por tres médicos. Ocurrió en 2018 después de una sobredosis. El caso es uno de varios documentados de «muerte aparente» o síndrome de Lázaro.
Un diagnóstico triple que falló
Los hechos sucedieron en el Centro Penitenciario de Asturias. Gonzalo Montoya Jiménez, de 29 años, fue hallado sin signos vitales. Un médico de la prisión, otro al día siguiente y un forense firmaron sucesivamente el certificado de defunción. Su cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Oviedo para la autopsia.
La reacción en la sala de autopsias
Los forenses escucharon ronquidos procedentes de la bolsa. Al abrirla, el interno sacó los brazos y empezó a gritar. Los análisis posteriores mostraron una mezcla de sustancias tóxicas en su organismo. La causa fue un coma por sobredosis que simuló la muerte.
Antecedentes: No es un caso aislado
El texto describe varios casos similares en el mundo. En Polonia en 2014, una mujer de 91 años pasó 11 horas en una cámara frigorífica tras ser declarada muerta por su médico de cabecera. En Venezuela en 2007, un hombre empezó a sangrar durante su propia autopsia, descubriendo que estaba vivo.
Cierre: Un fenómeno médico con nombre propio
La medicina denomina síndrome de Lázaro a estos episodios. Factores como la hipotermia profunda, intoxicaciones severas o arritmias pueden provocar un estado de actividad vital imperceptible. Estos casos, aunque raros, ocurren en diversos países y ponen de manifiesto que la muerte biológica es un proceso, no siempre un instante claro.