Banteng salvaje se recupera en reserva tailandesa y genera ecoturismo local
La población de banteng se ha duplicado en dos décadas en el Santuario de Vida Silvestre Huai Kha Khaeng. La recuperación, fruto de patrullas SMART contra la caza furtiva, ha llevado a manadas a zonas de amortiguamiento, donde un proyecto comunitario de avistamiento ha transformado el conflicto en una fuente de ingresos.
De la caza furtiva al turismo sostenible
La aplicación del sistema SMART (Spatial Monitoring And Reporting Tool) desde 2006 redujo la caza furtiva de forma drástica. Este método, basado en datos de patrullas, reemplazó enfoques militares anteriores. La recuperación del banteng, una especie críticamente amenazada, ha sido clave para el ecosistema, al ser presa de tigres y leopardos.
Expansión y conflicto inicial
Al crecer, las manadas se expandieron a zonas de amortiguamiento usadas por comunidades para agricultura y ganado. Esto generó daños en cultivos y restricciones para los ganaderos, que recibieron compensaciones consideradas insuficientes. Los residentes no veían beneficios en la recuperación de la fauna.
Una solución comunitaria: observar para conservar
En 2021, residentes del subdistrito Rabam, con apoyo gubernamental y académico, crearon una empresa de ecoturismo basada en el avistamiento de banteng. Más de 320 vecinos participan en actividades que van desde observación de fauna hasta tejido tradicional. El turismo pasó de ser un ingreso suplementario a la principal fuente de sustento.
Reglas y reconocimiento
Los miembros acatan normas como no cazar ni consumir animales silvestres. Un 5% de los ingresos se reinvierte en un fondo comunitario. En 2025, el proyecto recibió un premio del Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente de Tailandia.
Cambio de mentalidad y beneficios colaterales
Guías como Supaporn Kulkhot, que antes dependía de la pesca y la ganadería, ahora derivan sus ingresos del turismo. La percepción local de la fauna ha cambiado: de verla como alimento a considerarla un recurso sostenible. El proyecto ha creado un sentido de propiedad y corresponsabilidad con el bosque.
Los límites del modelo
Los impulsores señalan que el ecoturismo no es una solución mágica. Debe ser manejado por la comunidad, a una escala sostenible, para que los beneficios sean locales y se mantenga el equilibrio entre personas y naturaleza.
Antecedentes: una especie en peligro crítico
El banteng, un bovino salvaje, sufrió un declive del 80% a nivel global en décadas recientes debido a la caza y la deforestación. En 2024 fue reclasificado como críticamente amenazado. En Tailandia, su población se redujo a unos cientos de ejemplares a principios de siglo.
Cierre: un modelo replicable de coexistencia
La recuperación del banteng en Huai Kha Khaeng demuestra que la protección estricta y la participación comunitaria pueden revertir tendencias negativas. El modelo de ecoturismo local, reconocido a nivel nacional, transforma un conflicto en un incentivo para la conservación, beneficiando tanto a la fauna como a los medios de vida locales.