Inflación de la eurozona sube al 2,5% en marzo por choque energético
La inflación anual en la eurozona repuntó hasta el 2,5% en marzo, desde el 1,9% de febrero. El aumento responde al choque energético provocado por la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, que ha disparado los precios del petróleo y el gas.
Un giro de casi 8 puntos en la energía
El factor clave fue la inflación de los precios de la energía, que saltó hasta un 4,9% interanual tras contraerse un 3,1% en febrero. Este giro de casi 8 puntos porcentuales en un mes se produce con el Brent por encima de los 110 dólares y los precios del gas un 80% más altos en lo que va de año.
Divergencia en el impacto por países
La presión inflacionista no es homogénea. Croacia (4,7%), Lituania (4,5%), Irlanda (3,6%), España y Grecia (ambas 3,3%) registran las tasas más altas. En el extremo opuesto, Italia se mantiene en el 1,5% y Francia en el 1,9%. Esta divergencia refleja diferencias estructurales en cómo los precios de la energía llegan a los consumidores.
El BCE ante el dilema de subir tipos
El rebote ha reavivido el debate sobre si el BCE retomará las subidas de tipos. La presidenta Christine Lagarde advirtió de que un rebasamiento temporal de la inflación podría justificar una actuación para proteger la credibilidad, pero insistió en que la postura vendrá determinada por los datos.
Umbrales y expectativas de los mercados
Algunos analistas, como Carsten Brzeski de ING, identifican posibles detonantes para una subida: que la inflación general supere el 4%, que la subyacente supere el 3% o un aumento sostenido en las expectativas. Las expectativas de inflación de los consumidores saltaron a 43,4 en marzo desde 25,8 en febrero. Los mercados descuentan con un 76% de probabilidad una subida de tipos en junio.
Antecedentes: De la moderación al repunte
Hace un mes, la energía tiraba de la inflación a la baja. En febrero, los precios de la energía caían a un ritmo anual del 3,1% y la inflación general se situaba en el 1,9%, justo por debajo del objetivo del 2% del BCE. La guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz han cambiado el escenario.
Cierre: El fantasma de 2022 y el camino a seguir
El BCE se enfrenta al dilema de subir tipos para anclar expectativas o contenerse mientras la economía se debilita. Los datos de marzo muestran presiones que reaparecen, aunque aún no se extienden claramente más allá de la energía. La pregunta para Fráncfort no es si está dispuesto a subir tipos, sino si puede permitirse esperar a que el daño sea visible en los datos o si los fantasmas de 2022 le obligarán a actuar antes.