Fiscal acusa a indígena de asesinato solo con testimonios y sin pruebas científicas
El fiscal de Apolo, Eduardo Sosa, admitió que la acusación contra el indígena tsiman Julio Lero Sánchez se basó únicamente en declaraciones de testigos. El Ministerio Público presentó la acusación formal por el asesinato de Francisco Marupa en febrero de 2025. Sosa reconoció que no se usaron pericias científicas para vincular al acusado con el crimen.
La acusación se sustenta en testimonios
El fiscal Eduardo Sosa sostiene que la «principal evidencia y prueba» son las declaraciones de siete testigos. Estos establecieron de manera «congruente y coincidente» el momento, lugar y forma de la autoría. La fiscalía presentó la autopsia forense como evidencia material de la causa de la muerte, pero no como prueba contra Lero.
Falta de pruebas técnicas y objeto del crimen
El abogado defensor, Gabriel Quiroga, indicó que no se realizaron análisis de sangre, estudios de ADN ni levantamiento de huellas. Tampoco se encontró el arma homicida. El fiscal mencionó que en una barcaza de Lero se hallaron objetos que testigos identificaron como de la víctima, pero esos objetos no fueron sometidos a ninguna prueba.
Proceso investigativo con irregularidades
Los investigadores no identificaron el arma. Sosa habla en condicional, diciendo que un machete «habría» sido el arma homicida. Una carretilla encontrada en la escena fue recolectada siete meses después, cuando ya estaba contaminada. El fiscal afirma que presentaba manchas de sangre, pero no se determinó de quién.
Desbalance en la declaración de testigos
Ocho testigos, entre familiares y amigos de la víctima, declararon. La mayoría señaló a Julio Lero Sánchez. No existe ningún testigo de descargo a favor del acusado en el cuaderno de investigaciones. El abogado Quiroga lamenta que, pese a ofrecer testigos, no se les hizo caso por cambios de fiscal.
Antecedentes del caso
El Ministerio Público presentó el año pasado la acusación formal contra Julio Lero, de la comunidad Torewa Campesina, por el asesinato de Francisco Marupa, comunario de Torewa Indígena. El cuerpo fue encontrado cerca de su vivienda dentro del Madidi. La autopsia estableció que la muerte fue por traumatismo craneoencefálico grave y shock hipovolémico.
Cierre e implicaciones procesales
El fiscal Sosa aclara que él no estuvo en la etapa preliminar. Precisó que el valor probatorio de los testimonios se valorará integralmente en el juicio, donde Lero tendrá la posibilidad de ofrecer testigos de descargo. La audiencia de inicio del juicio oral se ha postergado en dos ocasiones. La defensa sostiene que no existen pruebas para mantener la acusación.