Policía israelí impide por primera vez en siglos la misa de Ramos en el Santo Sepulcro
La Policía de Israel impidió este domingo el ingreso del cardenal Pierbattista Pizzaballa, máxima autoridad católica en Tierra Santa, a la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén. Las autoridades israelíes lo atribuyeron a cuestiones de seguridad por la guerra en Medio Oriente. El hecho, calificado de «grave precedente» por el Patriarcado Latino, provocó reacciones diplomáticas de Italia y Francia.
Un acceso bloqueado sin congregación
Los agentes detuvieron al cardenal Pizzaballa y al padre Francesco Ielpo cuando se dirigían «de forma privada» a celebrar una misa sin fieles. El Patriarcado Latino informó que se les impidió «entrar a la iglesia». La policía israelí declaró que los lugares sagrados de Jerusalén están cerrados desde el inicio de la guerra y que la petición del Patriarcado «no podía ser aprobada» por seguridad, argumentando la complejidad del acceso para vehículos de rescate.
Reacciones internacionales y justificación israelí
El Gobierno italiano calificó el veto como «una ofensa» y convocará al embajador de Israel. El presidente francés, Emmanuel Macron, alertó sobre la «preocupante multiplicación de las violaciones» del estatus de los Lugares Santos. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que «no hubo mala intención alguna» y que las fuerzas de seguridad elaboran un plan para permitir oficios en los próximos días.
Un precedente en el contexto de guerra
Según el comunicado del Patriarcado Latino, este incidente constituye un grave precedente y demuestra una falta de consideración hacia la sensibilidad de miles de millones de personas. Un obispo de la Iglesia Greco-ortodoxa señaló que ni durante la pandemia de COVID-19 se había impedido un acto similar, mostrando imágenes del ritual del Fuego Sagrado de 2020.
Restricciones ampliadas a otras religiones
El cierre afecta también a otros cultos. Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, Israel no ha dejado a los musulmanes rezar en la Explanada de las Mezquitas durante el Ramadán y ha limitado el rezo judío en el Muro de los Lamentos. Netanyahu alegó que Irán ha atacado «repetidamente» los lugares sagrados de las tres religiones monoteístas.
Implicaciones para la libertad religiosa
El incidente marca una interrupción sin precedentes recientes en una celebración central de la Semana Santa. Las explicaciones israelíes se enmarcan en el contexto de su guerra con Irán y las medidas de seguridad extremas. Las protestas de Italia y Francia indican una repercusión diplomática inmediata, poniendo el foco en la gestión israelí de los lugares sagrados compartidos en Jerusalén.