Saavedra anuncia recorte de 2.000 funcionarios para gobernar Santa Cruz en crisis
La deuda municipal se duplicó en cinco años y el déficit fiscal supera los dos mil millones de bolivianos. Carlos Manuel «Mamén» Saavedra, alcalde electo de Santa Cruz de la Sierra, asumirá el 3 de mayo con un diagnóstico de emergencia. Hereda una institución con problemas financieros y de credibilidad.
Un municipio con todos los indicadores en rojo
Saavedra, quien ganó con más del 71% de los votos, describe una situación crítica. Afirma que el municipio dejó de cumplir con proveedores, servicios y su propio sistema de salud. El alcalde electo atribuye la crisis a un sistema de recaudación «perforado» y a un aparato público que creció sin control, con más de 14.000 funcionarios.
El plan de shock: ajuste y reconstrucción
La medida inmediata será una reducción de al menos 2.000 funcionarios en el primer año. Saavedra advierte que «se acabaron los calientasientos». Paralelamente, plantea blindar el sistema de recaudaciones y recuperar ingresos. Insiste en que «plata hay, pero hay que ser responsables».
Un Concejo con mayoría y responsabilidad total
Con 10 de 11 concejales de su fuerza, Saavedra tendrá margen para decisiones pero también exposición total. Afirma que no busca control absoluto y que «si uno hace bien las cosas, no tiene problema en que lo fiscalicen». Marca distancia con la anterior gestión, señalando que no tiene «nada que conversar» con el exalcalde.
Salud y servicios como prioridad urgente
El área de salud presenta paros, deudas y servicios colapsados. La prioridad será recomponer la confianza y renegociar con los sectores. Saavedra admite que «ni siquiera las empresas quieren trabajar con el municipio».
Un cambio de época en el liderazgo político
En la misma entrevista, el alcalde electo menonita de Cuatro Cañadas, Johan Bergen, coincidió con Saavedra. Ambos representan nuevos liderazgos que capitalizan el desencanto hacia estructuras tradicionales. Saavedra define su victoria como un triunfo de «la esperanza».
El desafío de gestionar la esperanza
Saavedra hereda una ciudad con problemas acumulados y expectativas desbordadas. Su narrativa se construye en el cruce entre la crisis y la promesa de cambio. El alcalde electo debe ahora convertir su relato de ruptura y responsabilidad en gestión concreta, sin margen de error y con una presión inmediata.