Alemania rearma su ejército ante amenaza rusa para 2029
El jefe de las fuerzas armadas alemanas, el general Carsten Breuer, advierte de que Rusia podría estar en condiciones de atacar territorio de la OTAN en 2029. Esta previsión ha impulsado un plan de rearme sin precedentes en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, con un gasto militar que alcanzará los 162.000 millones de euros en 2029.
Una transformación militar urgente
El general Breuer describe la situación actual como “la más peligrosa y urgente” que ha vivido. Rusia está reconstruyendo su ejército hasta casi doblar su tamaño anterior a la guerra de Ucrania. La respuesta alemana es una expansión acelerada para convertir su ejército en “la fuerza de combate convencional más poderosa de Europa”.
Inversión histórica y cambio constitucional
Para financiar este esfuerzo, Alemania modificó su constitución en 2025 para levantar estrictas limitaciones al endeudamiento. El gasto en defensa pasará de representar un 1,2% del PIB en periodos recientes a un objetivo del 5%. Este giro ha sido calificado como una “revolución cultural” en un país con una historia traumática vinculada al militarismo.
Presencia en el flanco este y nuevo rol
Un símbolo del cambio es el despliegue permanente de tropas alemanas en Lituania, que llegará a 5.000 soldados. Este despliegue, el primero desde la ocupación nazi, se enmarca en una narrativa de cooperación multilateral dentro de la OTAN y la UE. El objetivo es disuadir, no dominar.
Factores externos: la retirada estadounidense
La desconfianza hacia el compromiso de EE.UU. bajo la administración Trump ha acelerado la búsqueda de una “independencia operativa”. Declaraciones de altos cargos estadounidenses despreciando a los “gorrones europeos” convencieron al canciller Friedrich Merz de la necesidad de actuar.
Capacidades y reclutamiento
Las prioridades de capacidades incluyen ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento), drones y capacidad de ataque de precisión profunda. En paralelo, se ha lanzado una campaña de reclutamiento para aumentar los efectivos, actualmente 182.000, en 60.000 en una década, con una reserva de 200.000. Si no es suficiente, se baraja el retorno del servicio militar obligatorio.
De un pasado de conflicto a una alianza necesaria
El rearme alemán supone un punto de inflexión histórico. Tras décadas de contención militar por su pasado, la invasión rusa de Ucrania y la duda sobre el paraguas estadounidense han forzado el cambio. Polonia, antiguo ocupado, ve ahora esta transformación como “una buena noticia” para la seguridad europea.
Un liderazgo compartido en una Europa incierta
Aunque Alemania será el actor central en la defensa europea, ningún país puede llenar por sí solo el vacío que dejaría EE.UU.. La cooperación y la construcción de confianza entre aliados se presentan como la única vía. El general Breuer enfatiza que asume su responsabilidad como parte de un “equipo de liderazgo” colectivo.