Guerra en Irán eleva rendimientos de deuda por miedo a inflación
Los rendimientos de la deuda soberana en Europa y Estados Unidos suben desde el inicio del conflicto. El encarecimiento del petróleo y el gas aviva las expectativas de inflación y fuerza una revisión de la política de los bancos centrales.
El mercado ajusta expectativas ante energía más cara
Los inversores exigen rentabilidades más altas por la caída de la confianza en la economía global. Los bonos a dos años suben más que los a diez en un movimiento de aplanamiento bajista, según Robert Timper de BCA Research. Este comportamiento suele preceder a una curva invertida, indicador de posible recesión.
Europa sufre la mayor presión vendedora
El ajuste es más acusado en Europa. El Reino Unido lidera las subidas: su bono a diez años supera el 5%. Timper señala que el riesgo de desanclaje inflacionista es mayor allí. En Alemania, Francia e Italia, los rendimientos también alcanzan máximos de los últimos años.
Estados Unidos sigue una trayectoria similar
Los bonos del Tesoro estadounidense tocan máximos de ocho meses. La rentabilidad del bono a diez años ha subido hasta el 4.37%. El análisis sitúa su comportamiento cerca del de la zona euro, sin que se observe una huida de capitales hacia este activo como refugio.
Un conflicto que redefine las perspectivas económicas
La guerra en Irán ha impactado los mercados energéticos, las cadenas de suministro y las infraestructuras de Oriente Medio. Este shock ha cambiado por completo las perspectivas a corto plazo sobre inflación, política monetaria y el coste de la financiación.
Un mensaje coherente a ambos lados del Atlántico
Los mercados de deuda transmiten que el conflicto obliga a una política monetaria más restrictiva. La repercusión inmediata es un incremento generalizado en el coste de la deuda soberana y la revisión al alza de las expectativas de inflación.