Legisladores oficialistas y de oposición se suman a protesta por gasolina defectuosa
Vehículos oficiales y particulares sufren daños por el combustible de mala calidad. Choferes de La Paz y El Alto mantienen un paro y bloqueos desde el 25 de marzo por la falta de soluciones efectivas del Gobierno de Rodrigo Paz.
Críticas cruzadas en la Asamblea Legislativa
Políticos aliados y opositores cuestionaron la inacción gubernamental. Samuel Doria Medina, aliado de Paz, exigió identificación y sanción de los responsables. La diputada oficialista Sandra Rivero (PDC) señaló que casi la totalidad de los vehículos del Legislativo están arruinados.
Presión sobre altos cargos
La oposición pide la renuncia del presidente de YPFB, Yussef Akly. La diputada Lissa Claros advirtió con una denuncia penal si no dimite. El oficialista Manolo Rojas dio un ultimátum al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, para resolver el conflicto.
El Legislativo retira su respaldo al Ejecutivo
En Diputados, una mayoría respaldó el pedido de renuncia del ministro Medinaceli. En el Senado, se conformó una comisión especial de investigación que deberá presentar un informe en tres meses. La bancada de Alianza Popular también rechazó la falta de respuesta gubernamental.
Origen de la crisis
La protesta se debe a los daños en motorizados causados por la llamada «gasolina basura». Legisladores de diferentes fuerzas cuestionaron la ausencia de las primeras autoridades para atender al sector movilizado.
Consecuencias políticas inmediatas
La crisis por el combustible genera una fractura política inusual, con aliados del Gobierno sumándose a las críticas. La presión se centra ahora en la comisión investigadora del Senado y en la capacidad del Ejecutivo para dar una solución técnica y política al conflicto.