S&P mejora la calificación de riesgo de Bolivia a CCC+ con perspectiva estable
La agencia Standard & Poor’s elevó la calificación soberana de Bolivia de CCC- a CCC+ y cambió su perspectiva a estable. El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, informó que la decisión reconoce las medidas para estabilizar la economía. El analista Fernando Romero explicó que la mejora refleja una menor presión inmediata de incumplimiento de deuda.
Reconocimiento a medidas de estabilización
El ministro Espinoza destacó que el avance de dos escalones acerca al país a la categoría B. Dijo que esto refleja que las medidas para ordenar la economía y reducir desequilibrios empiezan a ser reconocidas. No obstante, admitió que persisten desafíos y que el Gobierno continuará aplicando medidas para consolidar la estabilidad.
Análisis de la mejora crediticia
El economista Fernando Romero declaró que la decisión responde a medidas recientes del Gobierno. Entre ellas, citó la eliminación parcial de la subvención a los carburantes y la coordinación con organismos internacionales. También destacó el canje de bonos externos por deuda en moneda local como una operación clave.
Un alivio temporal según los expertos
Romero explicó que, en términos simples, el país sigue siendo de alto riesgo, aunque con más capacidad para cumplir pagos a corto plazo. Subrayó que la mejora responde principalmente a expectativas de liquidez y ajustes tácticos, más que a reformas estructurales. Advirtió que Bolivia aún enfrenta desafíos fiscales, cambiarios, normativos e institucionales.
Antecedentes de la calificación
La agencia S&P tomó la decisión basándose en medidas recientes del Gobierno para estabilizar la macroeconomía y ampliar el margen financiero. La eliminación parcial del subsidio a los carburantes fue una de las acciones citadas para reducir la presión fiscal.
Implicaciones del nuevo rating
La mejora en la calificación implica una menor presión inmediata de incumplimiento de deuda y otorga al país un margen financiero ampliado en el corto plazo. Sin embargo, los analistas coinciden en que se necesitan transformaciones de fondo para garantizar una estabilidad económica sostenible a largo plazo.