Las gafas Meta Ray-Ban generan polémica por grabaciones sin consentimiento
Meta vendió 8 millones de pares de estas gafas inteligentes en 2025. Su diseño discreto y capacidad para grabar video desde la perspectiva del usuario están detrás de un aumento de denuncias por invasión de la privacidad y acoso.
Encuentros incómodos y un apodo despectivo
Personas como Joy Hui Lin relatan experiencias «violatorias» al ser grabadas sin su permiso por desconocidos que llevan las gafas. Influencers masculinos con millones de seguidores usan el dispositivo para grabar sus intentos de ligar en espacios públicos, lo que ha llevado a que se las llame «gafas de pervertido».
Preocupaciones legales y tecnológicas
Tres senadores demócratas de EE.UU. han enviado una carta al CEO de Meta, Mark Zuckerberg, alertando sobre los riesgos si se integra reconocimiento facial. Subrayan el peligro de acecho e intimidación. Además, un informe reveló que las grabaciones se envían a Meta para su revisión por contratistas, incluyendo contenido sensible, lo que ha derivado en una demanda.
La respuesta de la comunidad y el ‘modo sigiloso’
En foros como Reddit, vecinos se organizan para alertar sobre usuarios que graban interacciones. Paralelamente, surge un mercado negro para desactivar la luz LED que indica la grabación. Un servicio llamado «modo sigiloso» se ofrece por 120 dólares.
Una aplicación para detectarlas
El sociólogo Yves Jeanrenaud ha creado una app de código abierto, Nearby Glasses, que detecta las gafas mediante su señal Bluetooth. Aunque tiene más de 59.000 descargas, el creador cree que la guerra por la privacidad está perdida sin una regulación más fuerte.
El precedente de la vigilancia personal
Las gafas inteligentes representan una evolución en la grabación constante que iniciaron los smartphones. Su naturaleza más discreta y sin fricciones preocupa a defensores de la privacidad. La portavoz de Meta, Tracy Clayton, recuerda que los términos del servicio exigen un uso seguro y respetuoso y que la luz LED avisa de la grabación.
Un cierre regulatorio incierto
La situación actual muestra una carrera tecnológica entre quienes buscan explotar las capacidades de vigilancia de las gafas y quienes intentan protegerse. Expertos como Jeanrenaud argumentan que, sin leyes específicas, contravenir los abusos será virtualmente imposible. El caso de Dinamarca, que protege la propia imagen por copyright, se presenta como un posible modelo a seguir.