Trump amenaza con atacar centrales eléctricas de Irán si no reabre Ormuz en 48 horas
El presidente de EE.UU., Donald Trump, dio un ultimátum de 48 horas a Irán para que reabra el estratégico estrecho de Ormuz. Teherán rechazó la advertencia y amenazó con represalias contra infraestructuras energéticas y de agua. Expertos advierten sobre el riesgo de una escalada incontrolable.
Intercambio de amenazas y una región en alerta
La espiral de advertencias cruzadas comenzó con un mensaje de Trump en Truth Social. Irán desestimó el ultimátum y prometió que un ataque a sus centrales eléctricas provocaría el cierre total del estrecho y represalias. Ebrahim Zolfaghari, portavoz militar iraní, afirmó que su país atacaría infraestructuras usadas por Israel, EE.UU. y sus aliados.
La demostración de capacidad iraní
Pese a las declaraciones previas de Trump sobre la capacidad militar iraní, misiles de Irán impactaron el sábado en la base estadounidense Diego García, a 4.000 kilómetros. También alcanzaron ciudades israelíes, incluyendo Dimona, cerca de una central nuclear.
Antecedentes de una escalada energética
El conflicto entró en una nueva fase con ataques previos a infraestructura energética clave. Días atrás, Israel atacó el yacimiento de gas de South Pars, que Irán comparte con Qatar. Este hecho llevó a Teherán a advertir a estados vecinos que su infraestructura podría ser atacada «en cuestión de horas».
El peor escenario según los expertos
El consultor Nelson Baldeon describió una posible secuencia crítica: 1) Ataque de EE.UU. a plantas eléctricas iraníes. 2) Cierre total del Estrecho de Ormuz. 3) Ataques iraníes a infraestructura energética del Golfo. 4) Escalada hacia una dimensión nuclear indirecta. Este estrecho mueve 20 millones de barriles diarios, el 20% del comercio petrolero marítimo global.
Repercusión económica global y regional
En ese escenario, analistas proyectan que el precio del petróleo Brent superaría los 130-150 dólares por barril. Esto supondría la mayor disrupción energética desde 1973 y una contracción del PIB global de casi 3 puntos porcentuales. El FMI advirtió que la guerra ya reconfigura el escenario económico global.
Cierre: Impacto mundial y doble efecto para América Latina
La crisis tendría un impacto diferenciado en América Latina. Los países productores de energía verían una valorización de sus recursos. Los importadores netos enfrentarían una crisis inflacionaria severa. El FMI señaló que Argentina, como exportador neto, afronta «relativamente bien» los efectos hasta ahora.