Netanyahu anuncia ataques personales contra dirigentes de Irán
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que atacará personalmente a los dirigentes de Irán. Lo declaró en la ciudad de Arad, impactada por un misil iraní. Netanyahu afirmó que su país irá contra el régimen, la Guardia Revolucionaria Islámica (GRI), sus instalaciones y activos económicos.
Acusaciones durante la visita a zona afectada
Netanyahu realizó sus declaraciones durante un recorrido en Arad, en el sur de Israel. “Vamos a ir a por el régimen. Vamos a ir a por la Guardia Revolucionaria Islámica, esa banda de criminales”, dijo. Aseguró que los ataques serán “personalmente, a sus dirigentes”.
Irán, una amenaza global según Netanyahu
El primer ministro israelí argumentó que Irán pone en peligro al mundo entero. Citó como prueba un misil balístico intercontinental lanzado contra Diego García, con un alcance de 4.000 kilómetros. “Ahora tienen la capacidad de llegar hasta lo más profundo de Europa”, señaló.
Los tres cargos contra el régimen iraní
Netanyahu enumeró tres acciones de Irán. Primero, atacar una zona civil israelí sin causar víctimas mortales. Segundo, bombardear Jerusalén cerca de lugares sagrados de las tres religiones monoteístas. Tercero, bloquear una ruta marítima internacional e intentar chantajear al mundo.
Un llamado a la coalición internacional
El primer ministro afirmó que Israel y Estados Unidos trabajan juntos por el bien global. Hizo un llamado a que “los líderes de otros países se unan a ellos”. Reconoció que algunos ya avanzan en esa dirección, pero subrayó que aún queda mucho por hacer.
Antecedentes de la crisis actual
Las declaraciones se producen a casi un mes del inicio de una nueva crisis. Estados Unidos e Israel lanzaron ataques aéreos sorpresa contra múltiples objetivos en Irán, matando al líder supremo Ali Khamenei y a otros funcionarios.
Cierre: Implicaciones del anuncio
El anuncio de Netanyahu supone una escalada verbal directa. Plantea una ofensiva personalizada contra la cúpula iraní y su estructura económica, más allá de objetivos militares. Esto ocurre en un contexto de ataques recíprocos y tras la muerte de altos mandos iraníes.