La AIE insta a reducir la demanda de petróleo con teletrabajo y menos velocidad
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) urge a los gobiernos a tomar medidas para recortar el consumo de crudo. El cierre del estrecho de Ormuz tras los ataques a Irán ha provocado una interrupción «dramática» en el suministro mundial, con precios por encima de los 100 dólares el barril.
Un choque histórico en el suministro
La AIE describe la situación como el «mayor choque de suministro en la historia moderna». El cierre de Ormuz afecta al 20% del transporte mundial de petróleo, unos 15 millones de barriles de crudo diarios. La reanudación del tránsito por ese estrecho es la medida más importante para recuperar la estabilidad.
Medidas inmediatas para ahorrar combustible
La agencia propone acciones concretas. Fomentar el teletrabajo, reducir los límites de velocidad y promover el transporte público podrían reducir rápidamente el consumo. El transporte por carretera representa cerca del 45% de la demanda global de petróleo. También sugiere reducir los viajes de negocios en avión, lo que podría disminuir la demanda de combustible para aviones entre un 7% y un 15%.
Respuesta internacional y límites de las reservas
Varios países ya han actuado. Filipinas y Pakistán tienen semanas de cuatro días para empleados públicos, y Sri Lanka cierra oficinas los miércoles. Laos, Tailandia y Vietnam promueven el trabajo desde casa. Pese a la liberación de 400 millones de barriles de reservas de emergencia, la AIE advierte que el mundo no puede confiar solo en aumentar la oferta.
Antecedentes: Una crisis que va más allá del petróleo
La crisis actual se desencadenó tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. Esto provocó el cierre del estrecho de Ormuz y una escalada de los precios. La AIE señala que la interrupción también afecta a los flujos de gas natural, con repercusiones en los precios de la electricidad.
Cierre: Implicaciones económicas y sociales
El analista Johannes Rauball advierte de que si Ormuz permanece cerrado dos meses más, los riesgos de suministro «aumentarán bruscamente». La AIE alerta del riesgo de que el aumento de los costes energéticos afecte más a los hogares más pobres, por lo que pide a los gobiernos ayudas financieras específicas para amortiguar el impacto.