Más de 3000 buques varados en el Golfo por cierre del Estrecho de Ormuz
Unos 20.000 marineros permanecen a bordo de buques cargados con petróleo, gas o granos, sin poder cruzar el estrecho. La Organización Marítima Internacional (OMI) celebra una reunión de emergencia en Londres para buscar una salida diplomática a la crisis, mientras Irán mantiene sus exportaciones.
Bloqueo en el principal corredor petrolero
El Estrecho de Ormuz, paso clave para una quinta parte del petróleo mundial, lleva cerrado más de dos semanas. El cierre se produjo tras la ofensiva estadounidense-israelí y las represalias iraníes, que incluyeron ataques a petroleros. Esta situación ha paralizado el tráfico marítimo comercial y provocado una fuerte alza en los precios del crudo.
La OMI busca una salida diplomática
El director general de la OMI, Arsenio Domínguez, advirtió que los convoyes navales propuestos por Estados Unidos no son una solución sostenible. “Cualquier ataque contra marineros inocentes o buques civiles es totalmente inaceptable”, declaró. Domínguez subrayó que la desescalada y un alto el fuego formal son la única vía para restablecer el flujo con garantías de seguridad.
Reunión de emergencia con 40 países
El consejo de gobierno de la OMI, con 40 miembros incluidos Reino Unido, Estados Unidos y estados del Golfo, debate establecer un corredor marítimo seguro. Irán e Israel asisten como observadores. La OMI señala que el bloqueo ha dejado varados unos 3.200 buques y ha disparado los precios del petróleo.
Evacuaciones y amenazas en instalaciones clave
Irán ordenó la evacuación de personal de instalaciones energéticas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, tras declararlas “objetivos legítimos”. La petrolera estatal saudí Aramco comenzó a evacuar algunas de sus plantas. Estos movimientos hicieron que el precio del petróleo se disparara más de un 5%.
Antecedentes del cierre
El cierre del estrecho se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenara bombardear defensas iraníes. Teherán respondió atacando petroleros e infraestructuras energéticas. La represalia iraní paralizó el transporte marítimo comercial en la zona. Solo un puñado de buques, tras negociar con Irán, ha logrado cruzar.
Cierre e implicaciones globales
La crisis en Ormuz tiene repercusiones directas en los mercados energéticos y la seguridad del transporte marítimo internacional. La subida del petróleo y la caída de las bolsas reflejan la inestabilidad. La solución, según la OMI, pasa exclusivamente por la diplomacia y la reducción de tensiones, dado el alto riesgo de cualquier operación militar en la zona.