Mercados europeos caen un 7% tras 18 días de guerra en Irán
Los principales índices bursátiles europeos han perdido en torno a un 7% desde el inicio del conflicto. La subida del precio del petróleo y el gas, por el cierre del estrecho de Ormuz, ha abierto una brecha entre sectores beneficiados y perjudicados.
Un shock energético transforma la economía continental
La consecuencia económica inmediata es un encarecimiento brusco de la energía. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, disparó el precio del Brent. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) coordinó una liberación histórica de 400 millones de barriles de reservas, pero los precios siguen altos. El gas natural ha subido un 60%.
Los ganadores: energía, renovables y fertilizantes
Los productores europeos de petróleo y gas registran ganancias. Equinor sube un 23,7%. Las empresas de biocombustibles también se benefician: Verbio SE repunta un 30,4%. El sector de fertilizantes, como K+S, avanza por la crisis de suministro de materias primas que pasan por Ormuz.
Los perdedores: acero, aerolíneas y construcción
Las industrias intensivas en energía sufren pérdidas contundentes. Las aerolíneas, como Wizz Air (-31,2%), se enfrentan al encarecimiento del queroseno. Los productores de acero, como Salzgitter (-27,9%), afrontan una crisis de rentabilidad. Constructoras como Webuild también caen.
Europa afronta la crisis desde una posición vulnerable
El continente sigue siendo extremadamente sensible a las interrupciones del suministro energético. Los niveles de almacenamiento de gas para 2026 ofrecen menos colchón que en años anteriores, según el análisis del texto.
El cierre refleja la dependencia energética
La guerra en Irán ha evidenciado la vulnerabilidad estructural de Europa ante un shock energético. La brecha en los mercados entre ganadores y perdedores subraya el impacto transformador de los precios de la energía en la economía continental.