Chile excava zanjas en la frontera con Bolivia para impedir migración irregular
El Gobierno chileno inició la excavación de zanjas de tres metros de profundidad en su frontera norte. Esta acción forma parte del plan «Escudo Fronterizo», que busca reforzar el control migratorio y frenar el robo de vehículos. Las obras comenzaron en la región de Arica, cerca del complejo fronterizo de Chacalluta.
Despliegue de barreras físicas y tecnología
La estrategia incluye la construcción de muros y cercos de hasta cinco metros de altura, equipados con sensores y radares térmicos. El plan también contempla el despliegue de 3.000 efectivos militares y policiales, drones con reconocimiento facial y el cierre de rutas no habilitadas. Los trabajos se concentrarán inicialmente en puntos críticos como Colchane.
Franja de exclusión y apoyo político
Otra medida es establecer una franja de exclusión de 10 kilómetros donde las personas sin documentación podrán ser detenidas y expulsadas. Parlamentarios de regiones del norte, como el diputado Sebastián Videla, apoyan las acciones para vigilar pasos ilegales usados por el crimen organizado y frenar a los «chuteros» que trasladan vehículos robados a Bolivia.
Antecedentes del «Escudo Fronterizo»
El plan fue impulsado por la administración del presidente José Antonio Kast mediante decretos para reforzar la seguridad y el control migratorio en las regiones del extremo norte de Chile. Las primeras acciones incluyeron la movilización de maquinaria pesada al desierto de Arica.
Cierre e implicaciones del plan
Con la implementación de estas medidas, el Gobierno chileno busca que los controles fronterizos sean más estrictos y que el uso de pasos no autorizados se vuelva más difícil. La estrategia representa un endurecimiento significativo de la política fronteriza en el límite con Bolivia y Perú.