Bolivia y Brasil firman acuerdos para impulsar integración y comercio
Brasil es el segundo socio comercial de Bolivia. Los presidentes Rodrigo Paz y Luiz Inácio Lula da Silva suscribieron acuerdos en Santa Cruz. Los acuerdos abarcan seguridad, energía, transporte y turismo.
Potencial económico y conexión física
Lula indicó que el comercio bilateral está lejos de su potencial. Anunció un foro empresarial en São Paulo con 120 empresarios bolivianos. Se identificaron oportunidades en alimentos, lácteos y biotecnología con apoyo de EMBRAPA. En transporte, las obras de una segunda punta sobre el río Mamoré comenzarán en 2027. Esta infraestructura es central para la ruta de integración sudamericana hacia puertos de Chile y Perú.
Energía y recursos renovables
Bolivia mantiene su condición de mayor proveedor de gas natural para Brasil y se abrió la posibilidad de aumentar el volumen. Se acordó la construcción de líneas de transmisión eléctrica entre la provincia Germán Busch y Curumbá. Brasil está dispuesto a cooperar en producción de biocombustibles para la descarbonización de las economías.
Seguridad pública y cooperación fronteriza
El acuerdo firmado renueva el compromiso con el combate al crimen organizado en la frontera. Se prevé mayor coordinación contra el tráfico de drogas, de personas, contrabando y lavado de dinero.
Turismo y educación
Se firmó un memorándum de entendimiento sobre cooperación turística. El objetivo es incrementar el flujo de visitantes entre ambos países. Lula destacó la presencia de miles de estudiantes brasileños en universidades bolivianas como un factor de intercambio académico.
Una aspiración histórica: el acceso al Atlántico
Lula expuso el deseo de avanzar en el acceso fluvial de Bolivia al Océano Atlántico. Para este propósito, Brasil presentó el año pasado un proyecto de acuerdo tripartito con Bolivia y Paraguay.
La visión de una región integrada
El presidente Lula fue enfático al señalar que ningún país de la región prosperará sin integración. Subrayó que solo una América del Sur integrada ocupará el lugar que merece en la economía y política global. La base para esta construcción debe ser sin odio y sin violencia.