Paz califica la detención de Marset como el hito de seguridad más importante en democracia
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, afirmó en Brasilia que la captura del presunto narcotraficante Sebastián Marset es el hecho de seguridad «más importante» desde la etapa democrática del país. La declaración se produjo tras su encuentro con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, donde abordaron la cooperación bilateral contra el crimen organizado transnacional.
Un resultado de la coordinación internacional
Paz sostuvo que la detención «no implica un gobierno, implica un destino de un país» y recalcó que la sociedad boliviana es ahora «más libre» al liberarse del atropello de estas organizaciones. El mandatario destacó los cinco meses de coordinación con Brasil, que ya han dado «resultados muy específicos». Marset, de nacionalidad uruguaya, fue capturado en un operativo en Santa Cruz y posteriormente extraditado a EE.UU.
Acuerdos para combatir el crimen organizado
Uno de los tres acuerdos firmados este lunes prevé el estrechamiento de la cooperación para el combate al crimen organizado. La cooperación abarca el intercambio de información e inteligencia y la colaboración policial para detener a sospechosos. Los delitos prioritarios son el narcotráfico, el tráfico de personas, el lavado de dinero y la minería ilegal.
Un diálogo franco sobre problemas compartidos
Paz explicó que mantuvo un «diálogo muy franco, muy claro» con Lula sobre este tema. El presidente boliviano lamentó que Bolivia «exporta ilícitos» e «importa violencia» causada por las bandas brasileñas. Ambos gobiernos acordaron que sus ministerios y organismos de seguridad trabajen de forma conjunta para solucionar estos problemas.
Las repercusiones de una captura clave
Paz calificó a Marset como uno de «los cuatro principales narcotraficantes» de Bolivia. Valoró que el reconocimiento externo a esta operación es, en su opinión, «más importante que algunos liderazgos, sectores de opinión u organizaciones en Bolivia». La detención se produjo la madrugada del viernes en un barrio de Santa Cruz.
Un frente común contra las amenazas transnacionales
El acuerdo bilateral sella un compromiso para enfrentar de manera coordinada una amplia gama de delitos. Este marco de cooperación pretende atacar no solo el narcotráfico, sino también el tráfico de armas, los delitos cibernéticos y los ambientales, estableciendo un canal formal de colaboración entre las fuerzas de seguridad de ambos países.