Israel afronta el conflicto con Irán con desconfianza y resiliencia tras 17 días
Menos de la mitad de los estudiantes regresó a las aulas este lunes tras la reapertura de los colegios. El conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán cumple diecisiete días, con ataques que obligan a la población a refugiarse y activan operativos de reparación expeditivos.
La resiliencia como respuesta inmediata al ataque
Frente a los daños materiales, se activa de inmediato un operativo de reparación. Cuadrillas de jóvenes voluntarios ayudan a las familias a limpiar escombros y vidrios rotos. El objetivo es evitar que la gente quede anclada en el dolor. Como explica una vecina de Rishon Leziyyon, “Esta guerra es así. Debíamos librarla”.
Operativo de limpieza en la vía pública
Cuando los ataques impactan en espacios públicos, los equipos de respuesta actúan con rapidez. En menos de una hora, grúas retiran escombros, máquinas limpian y operarios rellenan los cráteres de los proyectiles para borrar los rastros.
La desconfianza y el estrés se instalan en la sociedad
Otro sentimiento predominante es la desconfianza, incluso hacia la prensa. Tras un ataque mortal a obreros en Yehud-Monosson, algunos trabajadores amenazaron con llamar a la policía a los periodistas, argumentando que las imágenes podrían dar información al enemigo.
Impacto en la salud mental de la población
Un médico del Hospital Ichilov de Tel Aviv, Miguel Glastein, señala un aumento de intentos de suicidio vinculado al trauma acumulado tras tres años de conflicto. “La gente está muy estresada”, admite.
Antecedentes: Una guerra de desgaste emocional
Algunos israelíes creen que Irán, frente a su aparente minoría armamentística, apuesta por una guerra de desgaste. Esta estrategia incluye bombardeos nocturnos que interrumpen el sueño y fuerzan a la población a pasar horas en refugios antimisiles, desgastando la moral.
Cierre: Repercusión en la vida diaria y respuesta militar
El conflicto tiene una repercusión directa en la normalidad cotidiana, con baja asistencia escolar y daños en infraestructuras. Mientras, las Fuerzas de Defensa de Israel aseguran haber realizado ataques masivos contra Irán, destruyendo objetivos como un centro de investigación espacial.