Anthropic mide la exposición real de empleos a la inteligencia artificial
La exposición observada a la IA supera el 35% en informática y tareas administrativas. Un nuevo informe del gigante de la IA Anthropic introduce esta métrica para cuantificar qué tareas se están automatizando ya en la práctica, distinguiéndola del potencial teórico.
Brecha entre lo posible y lo real
El informe de Anthropic distingue entre la capacidad teórica de la IA y la exposición observada. La capacidad teórica supera el 80% en profesiones como informática, finanzas o derecho, pero la adopción real es menor. La exposición observada mide lo que la IA ya está haciendo en entornos profesionales reales.
Sectores con mayor y menor penetración teórica
Los empleos en informática y matemáticas y en negocios y finanzas presentan la mayor capacidad teórica (94,3%). La cobertura teórica es más baja en mantenimiento de terrenos (3,9%), transporte (12,1%) y agricultura (15,7%), sectores con menos margen para el uso de modelos de lenguaje.
Los datos de la adopción real
La exposición observada es mayor en informática y matemáticas (35,8%) y apoyo de oficina (34,3%). El cociente entre exposición observada y capacidad teórica es del 43% en ventas, indicando un alto aprovechamiento del potencial. En arquitectura e ingeniería, pese a un alto potencial teórico (85%), este cociente es solo del 5%.
Profesiones concretas más expuestas
Los programadores informáticos tienen la mayor exposición observada (74,5%). Le siguen representantes de atención al cliente (70,1%) y operadores de introducción de datos (67,1%). Los trabajadores en estas profesiones suelen ser de mayor edad, con educación superior y salarios más altos.
Impacto actual en el mercado laboral
El informe no detecta un aumento sistemático del desempleo en las ocupaciones más expuestas desde finales de 2022. Sin embargo, sí encuentra indicios de una ralentización en la contratación de trabajadores más jóvenes en esos mismos ámbitos, un fenómeno que requiere seguimiento.
Un potencial aún por desarrollar
El estudio concluye que el impacto de la IA en el empleo aún está lejos de su máximo alcance teórico. Muchas tareas, como trabajos agrícolas físicos o representar a clientes ante los tribunales, siguen fuera del alcance actual de esta tecnología.