Gobierno expulsa a Marset a EEUU por fragilidad del sistema carcelario
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, justificó la expulsión inmediata del uruguayo Sebastián Marset a Estados Unidos. La decisión se tomó por la debilidad del sistema penitenciario boliviano y para evitar una ola de violencia. La operación, con apoyo de la DEA, se realizó tras una captura en Santa Cruz.
Operativo y detención en Santa Cruz
Agentes intervinieron la vivienda de Marset en Santa Cruz y lo encontraron solo. Previamente, en otra casa del barrio Las Palmas, cayeron cuatro miembros de su equipo de seguridad. Los detenidos son dos colombianos, un venezolano y una ciudadana uruguaya.
Armamento decomisado de alta potencia
En los allanamientos se incautó un vehículo con blindaje tipo 7, único en Bolivia según el Gobierno. También se hallaron «armas muy sofisticadas», como fusiles AK47 de fabricación rusa, superiores a los usados por la Policía y las Fuerzas Armadas del país.
Trámite para recompensa de 2 millones de dólares
Oviedo confirmó que se gestionará el cobro de la recompensa de 2 millones de dólares ofrecida por EEUU en 2025. Los fondos irán primero a los policías intervinientes y luego a fortalecer la institución, que cuenta con recursos muy limitados.
Antecedentes: Base operativa en Bolivia
El ministro afirmó que Marset, quien lideraba una organización transnacional, estableció su base de operaciones en Bolivia. Según Oviedo, el motivo fue que aquí encontraba impunidad y protección del anterior Gobierno.
Cierre: Entrega y fundamento legal
La expulsión se realizó cumpliendo procedimientos legales de Migración e Interpol. Existía una orden de captura con sello rojo de INTERPOL para su traslado a EEUU. Marset fue entregado a agentes de la DEA y trasladado a Estados Unidos.