Comienza en Varsovia el juicio por envío de explosivos a Reino Unido y Polonia
Cinco hombres, ucranianos y rusos, son juzgados por un presunto acto de terrorismo para los servicios de inteligencia rusos en el verano de 2024. Los acusados están implicados en el envío de paquetes con explosivo líquido que llegaron a incendiarse durante el transporte. Uno de ellos ardió justo antes de ser cargado en un vuelo de DHL con destino al Reino Unido.
Mecanismo y objetivo del presunto atentado
La acusación detalló que los dispositivos incendiarios se fabricaron con explosivo líquido oculto en tubos de crema facial y mecanismos de ignición dentro de cojines de masaje. Eludieron todos los controles de seguridad habituales. El fin del grupo, según el fiscal, era causar una catástrofe al incendiar un avión e «intimidar a un gran número de personas».
Coordinación y roles en la operación
La operación se coordinó mediante la aplicación de mensajería Telegram por manejadores con base en Rusia. A los acusados se les atribuyen diferentes roles dentro de la trama. En total, han sido arrestados veintidós sospechosos en Polonia y Lituania, país desde donde se enviaron los paquetes a través de DHL y DPD.
Declaraciones y comportamiento de los acusados
En la primera vista, solo habló el ucraniano Vladislav D. Admitió entregar cuatro cajas a un «hombre desconocido» en Vilna, Lituania, pero negó trabajar para la inteligencia rusa y no admitió llevar a cabo un acto de sabotaje. Otros acusados mostraron sonrisas y conversaron durante la audiencia. La fiscalía leyó declaraciones previas de Vladislav D. donde detallaba activar los dispositivos antes de enviarlos.
Contexto de ataques vinculados a Rusia
Este caso de paquetes explosivos se enmarca en una ola de ataques de sabotaje en Europa que las autoridades vinculan a Rusia desde la invasión a gran escala de Ucrania. La trama ocurrió en el verano de 2024.
Próximos pasos judiciales y repercusiones
El juicio en Varsovia se reanudará a mediados de abril. Paralelamente, en Lituania comenzará el próximo mes el proceso contra otros cinco sospechosos, incluido Alexander Suranovas, quien declaró a la BBC que ignoraba el contenido explosivo y que ya había sido contratado para enviar más paquetes mensuales. Los cargos por participación en un acto de terrorismo conllevan graves implicaciones penales.