EEUU permite venta de petróleo ruso sancionado durante un mes
La medida, un salvavidas financiero para el Kremlin según expertos. La administración Trump emite una exención de un mes para que países compren crudo ruso ya embarcado. El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, argumenta que es para reducir el impacto económico de la guerra con Irán.
Un alivio para las finanzas de Moscú
El movimiento ha sido calificado como un «rescate serio» para el régimen de Putin por analistas. Benjamin Hilgenstock, de la Escuela de Economía de Kyiv, estima que las exportaciones mensuales rusas podrían aumentar en 10.000 millones de dólares. La presión económica sobre Rusia era creciente, con exportaciones en mínimos desde 2022.
Reacción de los actores clave
El enviado económico de Putin, Kirill Dmitriev, celebró la decisión. En cambio, el campañista de sanciones Bill Browder la tachó de «terrible». Desde Londres, el ministro de energía británico, Michael Shanks, aseguró que el Reino Unido no suavizará sus sanciones.
Impacto limitado en el mercado energético global
Expertos creen que el efecto en los precios será marginal. Warren Patterson, de ING, afirma que la medida «solo rasca la superficie» del problema de suministro. La solución pasa por reabrir el Estrecho de Ormuz, bloqueado por el conflicto con Irán.
Un precedente simbólico en la política de sanciones
Campaigners pro-Ucrania ven un cambio simbólico. Alexander Kirk, de Urgewald, señala que el mensaje al Kremlin es que «Occidente parpadea». El CREA advierte que Rusia aprovechará para vaciar sus tanqueros y aumentar la producción.
El contexto del Estrecho de Ormuz
La guerra entre EEUU-Israel e Irán ha bloqueado el Estrecho de Ormuz, un corredor vital por donde pasa una quinta parte del petróleo global. Esta interrupción redujo la oferta mundial y disparó los precios, presionando a Occidente para asegurar el suministro energético.
Implicaciones para el futuro
La exención, aunque temporal, proporciona a Rusia un respiro financiero significativo. La duración de la crisis en Ormuz determinará el alcance del beneficio para Moscú. La medida prueba la tensión entre la política de sanciones y la estabilidad del mercado energético global en tiempos de crisis.