Kast asume la presidencia de Chile con un plan para deportar a 340.000 migrantes
José Antonio Kast promete deportar a cerca de 340.000 migrantes irregulares. El nuevo presidente ultraderechista jura este miércoles un gobierno ‘de emergencia’ centrado en seguridad y política migratoria. Gabriel Boric le entrega el mando ante un récord de invitados internacionales.
Una ceremonia con presencia y ausencias destacadas
El traspaso de mando en el Congreso Nacional de Chile cuenta con la presencia de los presidentes de Argentina, Bolivia y Ecuador, además de la líder opositora venezolana María Corina Machado. Entre las ausencias figuran el secretario de Estado de EE.UU. y el presidente de Brasil, Lula da Silva. La prensa brasileña vincula la no asistencia de Lula a la presencia confirmada de Flávio Bolsonaro.
Un programa basado en seguridad y deportaciones
Kast ganó las elecciones con la promesa de enfrentar la criminalidad y ejecutar un ambicioso plan de deportaciones. El presidente saliente, Gabriel Boric, deja el cargo con una aprobación cercana al 30%. En la opinión pública predomina la percepción de un país tomado por el crimen, aunque las cifras están por debajo de otros países sudamericanos.
Antecedentes de un gesto político inusual
Para dar un mensaje de unidad, José Antonio Kast renunció al Partido Republicano que él mismo fundó. El gesto solo tiene el precedente de Patricio Aylwin y Sebastián Piñera. Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Gabriel Boric se mantuvieron en sus partidos durante sus mandatos.
Cierre: Un perfil político definido y sin concesiones
Kast es un abogado ultraconservador de 60 años que rechaza el aborto, el matrimonio homosexual y la eutanasia. Admirador de la dictadura de Augusto Pinochet, lleva 30 años en política. Sus logros legislativos como diputado se limitan a leyes menores. Asume el poder en un contexto de avance conservador en la región.