Trump amenaza a Irán con «fuego, muerte y furia» por el petróleo en el Estrecho de Ormuz
El presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazó a Irán con desatar «muerte, fuego y furia» si continúa interfiriendo en el paso de petróleo por el Estrecho de Ormuz. Este paso, de solo tres kilómetros de ancho en su punto más estrecho, transporta un quinto del petróleo mundial. La amenaza se produce en un contexto de guerra y tras un ataque de EE.UU. e Israel que causó la muerte del ayatolá Alí Khamenei.
Una amenaza directa y sus condiciones
Trump advirtió que si Irán detiene el flujo de petróleo, EE.UU. lo golpeará «veinte veces más fuerte» y eliminará «objetivos fácilmente destructibles». Añadió que, si hay minas en el estrecho, «las consecuencias militares serán de niveles nunca antes vistos». El mandatario estadounidense realizó estas declaraciones en su red social Truth Social.
La respuesta iraní y la mediación rusa
Irán, a través de la Guardia Revolucionaria, rechazó las advertencias y declaró que «no permitirán la exportación de un solo litro de petróleo» a la parte hostil. Previamente, el líder ruso, Vladimir Putin, habló con su par estadounidense y luego llamó al presidente iraní, Massoud Pezeshkian, para mediar. El canciller iraní, Abbas Araghchi, se mostró distante, afirmando que «hablar o negociar con EE.UU. ya no está en la agenda».
Antecedentes del conflicto actual
EE.UU. e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, causando la muerte del ayatolá Alí Khamenei. Fue reemplazado por su hijo, Mojtaba Khamenei. Irán ha respondido con ataques con misiles y drones contra infraestructuras energéticas en la región, incluyendo Arabia Saudita y Bahrein, y afirma que su programa de misiles no ha sido destruido.
Cierre: Impacto en los mercados y desmentidos
Las declaraciones de Trump sobre Ormuz tranquilizaron temporalmente al mercado petrolero, que había experimentado una gran volatilidad. Sin embargo, la Casa Blanca desmintió un anuncio del ministro de Energía, Chris Wright, que afirmaba que buques cisterna eran escoltados por la marina de EE.UU. La situación mantiene en vilo al sistema energético global.