Cinco empresas estatales adeudan 5.000 millones de dólares al Banco Central de Bolivia
La deuda total asciende a 35.430 millones de bolivianos. El presidente del BCB, David Espinoza, informó al Senado que los créditos se otorgaron en gestiones anteriores sin evaluación técnica y anunció el cese de nuevos desembolsos.
BCB corta el crédito a empresas públicas
El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, declaró que “no vamos a seguir otorgando créditos” a cinco empresas estatales deudoras. Afirmó que una entidad gubernamental realizará ahora la evaluación técnica y que el BCB solo proporcionará información financiera.
Detalle de la deuda por empresa
La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) es la mayor deudora, con 18.665 millones de bolivianos. Le siguen YPFB con 9.325 millones, Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) con 5.536 millones, la Empresa Azucarera San Buenaventura (Easba) con 1.812 millones y la Empresa de Industrialización de Hidrocarburos (EBIH) con 93 millones de bolivianos.
Origen de los préstamos en gestiones del MAS
Según el cuadro presentado por Espinoza, los desembolsos se realizaron durante los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) a lo largo de 15 años. El año con mayor desembolso fue 2016, con 6.845 millones de bolivianos otorgados.
Repercusión y responsables
El presidente del BCB señaló que los ministerios que administran esas empresas estatales son los encargados de responder cómo se usaron los recursos y por qué no se cumple con el pago. La Easba opera actualmente a menos del 40% de su capacidad.
Antecedentes de un endeudamiento progresivo
Los desembolsos del BCB a estas empresas comenzaron al menos en 2010, con 260 millones de bolivianos, y aumentaron considerablemente en los años siguientes, acumulándose hasta la deuda actual equivalente a 5.000 millones de dólares.
Cierre: La deuda queda en manos de los ministerios
La situación implica que la resolución del impago y la evaluación del uso de los fondos recaerán directamente sobre los ministerios sectoriales correspondientes, mientras el BCB se desliga de nuevos financiamientos.