Anapo advierte que la ley boliviana prohíbe importar soya transgénica no autorizada
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) recordó al Gobierno que la normativa de bioseguridad vigente prohíbe la importación de soya con eventos biotecnológicos no aprobados en el país. Esta advertencia se produce después de que el Ejecutivo emitiera el Decreto Supremo 5547, que autoriza la importación de soya con arancel cero hasta finales de 2026.
Contradicción normativa señalada por los productores
El presidente de ANAPO, Abraham Nogales, explicó que el Reglamento de Bioseguridad establece que no se puede autorizar el ingreso de granos con eventos transgénicos sin evaluación y aprobación previa en Bolivia. La responsabilidad de aplicar esta norma recae en el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG), que no debería emitir los permisos fitosanitarios correspondientes.
El conflicto con las importaciones del Mercosur
Nogales precisó que los países del Mercosur —como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay— producen soya con eventos biotecnológicos no aprobados en Bolivia. Por lo tanto, la importación desde estos países, amparada en el nuevo decreto, entraría en contradicción con la ley nacional.
Gestión y advertencia de ANAPO ante las autoridades
La organización de productores ya comunicó esta situación al Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural y al SENASAG. El objetivo es que estas entidades adopten medidas para evitar la emisión de permisos de importación para esta soya. ANAPO advirtió que, de proceder con las importaciones, se estaría actuando contra el marco legal y generando una competencia desleal para el productor nacional.
Antecedentes: El decreto que reactiva la importación
El mes pasado, el Gobierno lanzó el Decreto Supremo 5547, que autoriza la importación de soya con arancel cero hasta el 31 de diciembre de 2026. Esta medida es el contexto inmediato de la advertencia realizada por la asociación de productores.
Cierre: Llamado a la claridad y al marco legal
ANAPO pidió evitar interpretaciones que generen incertidumbre en el mercado. La organización sostuvo que la negociación de precios debe basarse en información objetiva y en las condiciones reales de oferta y demanda, siempre dentro del cumplimiento de la normativa nacional de bioseguridad.