Trump autoriza ataque con Israel que mata al líder supremo de Irán
El presidente estadounidense, Donald Trump, autorizó un ataque militar conjunto con Israel contra Irán. La decisión se tomó tras semanas de planificación y conversaciones diplomáticas infructuosas. El bombardeo inicial mató al líder supremo iraní y causó decenas de bajas civiles.
Netanyahu presionó para la acción militar
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue un actor clave en el avance hacia la guerra. En una reunión en la Oficina Oval el 11 de febrero, discutió durante casi tres horas con Trump las perspectivas de un ataque. Netanyahu buscaba asegurarse de que un nuevo esfuerzo diplomático no socavara los planes militares.
Preparativos y falsas expectativas diplomáticas
Mientras se desarrollaban conversaciones nucleares indirectas con Irán, a cargo de Steve Witkoff y Jared Kushner, el Pentágono completó una rápida acumulación militar en la región. La administración desplegó dos portaaviones y una fuerza capaz de sostener una campaña de semanas.
Deliberación interna y escaso disenso
En una reunión en la Sala de Situación, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, advirtió de un alto riesgo de bajas estadounidenses en una campaña amplia. El vicepresidente J.D. Vance argumentó que, si se atacaba, debía hacerse «a lo grande y con rapidez». Pocos asesores se opusieron a la acción militar.
La CIA evaluó escenarios tras una decapitación
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) elaboró análisis sobre las consecuencias de matar al ayatolá Alí Khamenei. Uno de los escenarios contemplados por altos funcionarios era que una facción pragmática del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) tomara el poder.
El camino hacia la orden de ataque
Las últimas conversaciones en Ginebra no dieron resultado. Trump dio la orden final, denominada «Operación Furia Épica», el 27 de febrero mientras volaba a Texas. El ataque se programó para el sábado 28 por la mañana, tras un golpe de inteligencia sobre la ubicación del líder supremo iraní.
Un ataque diurno sorpresivo
El ataque se lanzó a plena luz del día, cuando el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní celebraba una reunión. Los funcionarios iraníes creían improbable un asalto en esas condiciones. Los misiles impactaron en el complejo donde se encontraban altos mandos civiles y militares.
Antecedentes de la planificación
La planificación de una ofensiva militar se discutió en secreto durante semanas entre Estados Unidos e Israel. Netanyahu había solicitado en diciembre la aprobación para que Israel atacara emplazamientos de misiles iraníes. A finales de enero, con las protestas en Irán reprimidas, la planificación de la guerra siguió adelante y el ejército estadounidense presentó opciones más amplias a Trump.
Cierre: Implicaciones de una guerra iniciada
La decisión de Trump ha llevado a Estados Unidos a una guerra abierta con Irán. La acción, iniciada con un ataque de decapitación, ha sumido al país en el caos y desencadenado violencia regional. El presidente ha reconocido que es probable que haya más bajas estadounidenses en un asalto que podría durar semanas.