Gobierno de Paz no logra desmontar aparato del MAS en el Estado
El gobierno de Rodrigo Paz no ha podido desmontar el aparato del MAS de las estructuras estatales cerca de cumplir cuatro meses de mandato. Analistas advierten de los riesgos que esto conlleva, mientras el Ejecutivo denuncia boicots y mantiene a servidores de administraciones anteriores.
Análisis sobre una estructura enquistada
La periodista Claudia Soruco afirma que «el MAS está ahí, nunca se ha ido» y está fortalecido en algunas cúpulas. Señala que la militancia permanece en varios puestos jerárquicos del Estado. El gobierno, que asumió tras ganar con el Partido Demócrata Cristiano (PDC), mantiene que muchos funcionarios están protegidos por ley.
La advertencia contra «reciclar» cargos
El politólogo Franklin Pareja responde a la denuncia de boicot del presidente. Aconseja que no es recomendable «reciclar masistas» y pide poner personas de confianza en lugares estratégicos. Relaciona esta situación con la crisis por carburante contaminado en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que provocó la renuncia de la directora de la Agencia Nacional de Hidrocarburos.
Escándalos y la obligación de auditar
Junto al problema del combustible, han surgido otros casos como la internación de maletas sin control en el aeropuerto de Viru Viru. Soruco indica que la obligación actual del Gobierno es «auditar absolutamente todas las instancias» donde puedan operar élites del MAS. Advierte que el discurso de culpar a estructuras anteriores se agotará.
Factores para una posible rearticulación
Pareja aclara que una rearticulación del MAS no depende solo de la administración pública. Señala que el movimiento popular no tiene referentes, liderazgo ni partido en la actualidad. Remarca que el Gobierno tiene el beneficio de la duda porque confronta una estructura enquistada y gestiona una crisis múltiple.
Críticas desde la economía: un Estado que no se achica
Analistas económicos critican la continuidad del aparato estatal. El excandidato Jaime Dunn habla de «la continuidad del aparato masista» y un «Estado gigantesco». El economista Mauricio Ríos reclama un mayor achicamiento del Estado, argumentando que el gobierno implementa un gradualismo que bordea el problema. Fernando Romero también critica el gasto estatal y su ineficiencia.
El debate sobre una reforma constitucional
Franklin Pareja sostiene que se necesita un cambio de visión de país y modelo económico, no solo de gobierno. Dado que una reforma total es compleja este año, plantea ir a reformas puntuales. Claudia Soruco recuerda que el programa de gobierno no establecía desmontar el Estado plurinacional. Considera que, ante las fragilidades actuales y la crisis económica profunda, lo urgente es atender esa emergencia.