MOE de Jubileo detecta ofertas electorales fuera de competencia en campaña subnacional
La Misión de Observación Electoral (MOE) de la Fundación Jubileo ha monitoreado los dos procesos electorales en curso. Observa una democracia comunitaria en las elecciones de las NPIOC y una oferta electoral en ciudades que frecuentemente extralimita las competencias reales de alcaldías y gobernaciones.
Dos realidades democráticas bajo observación
La MOE de Jubileo ha realizado un monitoreo diario y sistemático en los nueve departamentos. Por un lado, registra el avance de las elecciones por usos y costumbres. Por otro, analiza las promesas de la campaña electoral convencional en medios de comunicación.
Democracia comunitaria desde el territorio
El seguimiento a las elecciones de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos (NPIOC) muestra un proceso donde la comunidad es el centro. Los Tribunales Electorales Departamentales han desplegado talleres, facilitadores en lengua originaria y diálogo intercultural. Las decisiones colectivas se toman mediante asambleas, consultas internas y reglamentos propios.
Ofertas electorales que distorsionan expectativas
El monitoreo de la oferta electoral en medios muestra una realidad distinta. La MOE identifica candidaturas que prometen obras fuera de sus competencias. Se repiten ofertas de alcaldes que prometen hospitales de tercer nivel o policías municipales armadas, y de gobernadores que ofrecen bonos nacionales o control del narcotráfico.
Contraste entre promesas y buenas prácticas
La MOE de Jubileo señala estas extralimitaciones como señales preocupantes que debilitan la rendición de cuentas. Sin embargo, también identifica buenas prácticas. Estas son propuestas municipales centradas en agua, residuos o mercados, y planes departamentales enfocados en caminos o apoyo agropecuario.
Un momento clave para la representación
El monitoreo confirma que Bolivia transita un momento clave. Mientras los pueblos indígenas fortalecen su democracia comunitaria, la política partidaria debe reencontrarse con la verdad y la responsabilidad. El desafío es que la ciudadanía merece autoridades que cumplan lo que realmente pueden hacer.