Investigadores presentan un índice para medir la equidad en proyectos oceánicos
Un equipo de 27 investigadores ha desarrollado el Ocean Equity Index (OEI), una herramienta para evaluar cuantitativamente la equidad en iniciativas marinas. Se basa en 12 criterios y está diseñada para ser utilizada por gobiernos, empresas y grupos comunitarios o indígenas. El objetivo es institucionalizar su uso a nivel global para mejorar los resultados de las políticas oceánicas.
Un marco para cuantificar la justicia en el mar
El índice, presentado en un estudio en Nature, evalúa tres tipos de equidad: de reconocimiento, procedimental y distributiva. Para cada una define dos principios y, a su vez, dos criterios, resultando en un total de 12. Estos criterios incluyen aspectos como «derechos humanos e indígenas» y «transparencia». La herramienta es una hoja de cálculo descargable donde se puntúa cada criterio para obtener una calificación global.
Desarrollo y aplicación práctica
El OEI es el resultado de tres años de trabajo del grupo Blue Justice de la Fundación para la Investigación de la Biodiversidad. Se creó para ser sencillo y usable, tras descartar modelos más complejos. Los autores lo probaron en seis iniciativas, desde un proyecto local de secado de pescado en Tanzania hasta una declaración de una conferencia oceánica intergubernamental. La puntuación media fue del 68%, con el proyecto peor valorado en un 44%.
Antecedentes: La creciente necesidad de medir la equidad
La actividad económica en los océanos ha aumentado en las últimas décadas, al igual que los debates sobre justicia y equidad en foros marinos. Compromisos globales como el Marco Global de Biodiversidad (GBF) han incorporado este lenguaje, pero traducirlo en resultados equitativos es un desafío. Hasta ahora, herramientas como SAGE evaluaban la equidad en conservación, pero requerían un proceso largo y con muchos recursos.
Cierre: Una herramienta para generar diálogo y cambio
La autora principal, Jessica Blythe, aspira a que el índice se institucionalice, por ejemplo, en el objetivo «30×30» del GBF. Aunque expertos como Peter Jones cuestionan que la equidad, por ser subjetiva y compleja, pueda medirse con puntuaciones, Blythe argumenta que el valor principal del OEI es generar diálogo. La herramienta puede ser utilizada por distintos actores, incluidos grupos marginados, para evaluar proyectos y mejorar las prácticas. Las puntuaciones son menos importantes que la conversación que provocan.