Inversión privada construye más de 260 edificios altos en Santa Cruz
La inversión privada es el principal motor del sector de la construcción en Santa Cruz, impulsando un auge inmobiliario con más de 260 edificios de 10 o más pisos entre 2020 y 2023. El costo de construcción promedio cerró 2025 entre 300 y 350 dólares por metro cuadrado, con un aumento del 22,9%. El sector genera más de 110.000 empleos directos.
Motor económico y transformador urbano
Javier Arze, gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (CADECO-CRUZ), sostiene que el sector es el protagonista de la transformación urbana. El aporte se refleja en el aumento de edificios de altura, construidos con tecnología moderna que incluye nuevos materiales, domótica y modelos Lean y BIM. Esta actividad dinamiza al menos otras 17 actividades económicas.
Impacto laboral y liderazgo nacional
La construcción genera más de 110.000 empleos directos, alrededor del 10% de la población ocupada del departamento. Algunos urbanistas estiman que Santa Cruz concentra más del 40% de las nuevas edificaciones de altura del eje central de Bolivia, todas resultado de emprendimientos privados. Es uno de los pilares del PIB regional.
Inversiones más allá del cemento
Las inversiones no solo modernizan el perfil urbano. Se traducen en conectividad a través de puentes y carreteras, dotación de servicios básicos, equipamiento para educación y salud, y soluciones al déficit de vivienda. En conjunto, estas obras ofrecen mejor calidad de vida a la población.
Un futuro de cautela para 2026
Arze prevé que, pese al liderazgo, el escenario para 2026 es de cautela. Las empresas priorizan terminar obras en ejecución y postergan nuevos proyectos. Esto muestra el impacto de la falta de divisas, el incremento de precios de insumos y la inflación. Se proyecta que el crecimiento sectorial para el cierre de 2025 sería inferior al 1,3%.
Una década de cambio en el cielo cruceño
En los últimos 20 años, Santa Cruz ha liderado la construcción en Bolivia. En la última década, el sector sumó 260 edificios de más de 10 pisos, cambiando la fisonomía de la ciudad. La inversión privada centrada en edificios corporativos y residenciales mantuvo el crecimiento a pesar de la desaceleración general.
El sector enfrenta retos para mantener el ritmo
Las implicaciones del actual escenario apuntan a una desaceleración. El área habitacional mantendría la tendencia a la baja de 2025, con niveles de inversión muy cautos. Las obras para los sectores comercial e industrial encabezarían los indicadores, mientras el sector navega entre la escasez de insumos y el alza de costos.