Plataforma brasileña gratuita rastrea cumplimiento de la normativa europea contra la deforestación
La herramienta ‘Selo Verde’, creada por una universidad federal, cruza datos oficiales para verificar el estado de propiedades rurales. La plataforma permite comprobar el cumplimiento de leyes ambientales y del Reglamento de la UE sobre Deforestación (EUDR), que entrará en vigor a finales de 2026.
Una herramienta pública para garantizar commodities limpios
Desarrollada por investigadores de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), la plataforma Selo Verde compila en un solo lugar información gubernamental sobre uso del suelo, deforestación, transporte de ganado e infracciones legales. Su objetivo es que productores puedan demostrar su conformidad y que los compradores realicen la debida diligencia exigida por el EUDR. Este reglamento europeo obliga a los importadores a asegurar que productos como soja, carne, café o cacao no estén vinculados a deforestación posterior a 2020.
Funcionamiento basado en datos existentes
La fortaleza del sistema radica en utilizar registros públicos preexistentes, lo que le da legitimidad y bajo coste. Cruza datos del Registro Ambiental Rural (CAR) —obligatorio para todas las propiedades— con información de deforestación del gobierno. Así, identifica si hay deforestación reciente, superposición con áreas protegidas o territorios indígenas, y si la propiedad está embargada o en listas de trabajo esclavo.
Origen en la investigación y adopción estatal
El desarrollo de Selo Verde se inspiró en un estudio científico de 2020 que reveló que un porcentaje significativo de las exportaciones de soja y carne de Brasil a la UE estaba manchado por deforestación ilegal. La plataforma se probó primero en Pará en 2021 y luego fue adoptada por los estados de Minas Gerais, Acre y Espírito Santo. Otros estados brasileños y países como Paraguay y Argentina han mostrado interés en emular el modelo.
Limitaciones y desafíos de adopción
La plataforma no es un sistema de certificación y tiene limitaciones para la trazabilidad individual del ganado, un requisito del EUDR. Además, su eficacia depende de la exactitud del CAR, que es autodeclaratorio. El mayor reto actual es su adopción por empresas. Expertos señalan que, ante los retrasos en la aplicación del EUDR, no hay incentivos suficientes para que los actores del sector lo utilicen masivamente.
Un modelo en expansión pese a los obstáculos
Pese a las dificultades, la herramienta se consolida como un modelo para limpiar cadenas de suministro. En Pará, fue fundamental para implementar un programa de trazabilidad ganadera. Los desarrolladores confían en que la plataforma proporciona información suficiente para señalar propiedades no conformes. El consenso entre los actores es que las herramientas técnicas y legales existen, y que ahora el paso crucial es su implementación efectiva.