Ucrania afronta su cuarto invierno de guerra con infraestructuras energéticas destruidas
Millones de civiles carecen de calefacción, agua y electricidad debido a los ataques rusos contra la infraestructura energética. La temperatura desciende hasta los -25°C. La autora, ganadora del Nobel de Paz en 2022, describe cómo los ciudadanos comunes organizan la resistencia civil.
La resistencia se organiza desde la sociedad civil
La autora afirma que “la gente común tiene mucha más fuerza de la que ella misma imagina”. Relata el caso de una maestra que daba clase en la calle usando un generador. Acciones cotidianas se convierten en actos de resistencia.
Victoria Amelina: un ejemplo de compromiso
La escritora Victoria Amelina interrumpió un viaje para volver a Ucrania y documentar crímenes de guerra. Falleció tras el impacto de un misil ruso en un restaurante de Kramatorsk mientras acompañaba a un grupo de colombianos de la campaña ¡Aguanta Ucrania!.
Antecedentes: Una guerra por la identidad y los valores
La autora señala que esta guerra tiene una dimensión de valores entre autoritarismo y democracia. Explica que, durante siglos, Ucrania vivió a la sombra del imperio ruso, que buscaba poseer el derecho a nombrar las cosas. En los territorios ocupados, Rusia prohíbe la lengua ucraniana y educa a los niños con manuales donde Ucrania no existe como Estado.
Cierre: La esperanza como conciencia del esfuerzo
La autora define la esperanza no como la convicción de que todo saldrá bien, sino como “la profunda conciencia de que todos nuestros esfuerzos tienen sentido”. Concluye que, pese a la guerra, hay personas que enseñan, escriben libros y preservan la memoria ucraniana, sembrando “como un acto de fe” para el futuro.