Rob Jetten se convierte en el primer y más joven primer ministro gay de los Países Bajos
Rob Jetten, de 38 años, ha sido investido como primer ministro al frente de un gobierno minoritario de centro-derecha. Su partido, D66, ganó por estrecho margen las elecciones de octubre frente al populista Geert Wilders. El nuevo gabinete, formado con el VVD y el CDA, necesitará negociar cada reforma voto a voto en el parlamento.
Un gobierno con un margen de maniobra limitado
La coalición solo cuenta con 18 de los 34 ministros y secretarios de Estado, por lo que dependerá del apoyo puntual de otros partidos para sacar adelante su programa. Este incluye una inyección de 19.000 millones de euros para Defensa y recortes en sanidad y prestaciones sociales. Además, planea que las solicitudes de asilo se tramiten fuera de Europa, un tema que ha desestabilizado gobiernos anteriores.
La investidura y la reacción opositora
Jetten fue confirmado formalmente por el rey Guillermo Alejandro en el Palacio Huis ten Bosch. Tras el acto, publicó en sus redes: «Orgulloso de hacer esto juntos… Pongámonos a trabajar«. Geert Wilders, líder de la oposición, ha anunciado que se opondrá a cualquier iniciativa del nuevo ejecutivo.
Un perfil político renovado
El texto señala que Jetten ha pasado años intentando sacudirse el apodo de «Robot Jetten«, ganado por sus apariciones televisivas demasiado ensayadas. Durante la noche electoral, se mostró relajado y confiado ante sus jóvenes simpatizantes, presentándose como una alternativa liberal y pro-UE frente al establishment de derecha.
Un mandato marcado por la negociación
El cierre del proceso de investidura inicia una etapa de gobierno inestable por la condición minoritaria. La capacidad de Jetten para lograr consensos en el parlamento determinará la viabilidad de las reformas pactadas en materia de defensa, asilo y gasto social.