Declaraciones sobre el 50-50 tensionan campaña autonómica a semanas de elecciones
La viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, declaró que el 50-50 no es una «fórmula mágica», lo que generó críticas de candidatos y cívicos. El Gobierno nacional rectificó sus palabras como un «error de comunicación». El episodio ocurre a semanas de los comicios del 22 de marzo.
Respuestas políticas exigen cumplimiento del compromiso
El gobernador y candidato a la reelección, Luis Fernando Camacho, afirmó que el 50-50 fue un «compromiso directo con las regiones». Exigió decisiones firmes y criticó las «explicaciones técnicas que diluyen lo prometido». Por su parte, el candidato Juan Pablo Velasco pidió un «cronograma transparente y verificable» si el proceso requiere gradualidad.
El Comité pro Santa Cruz pide la renuncia de la viceministra
La institución cívica señaló que las declaraciones contradicen el espíritu de la propuesta inicial. La presión escaló en redes sociales y pronunciamientos públicos, lo que llevó a la emisión de un comunicado oficial del Ministerio de la Presidencia.
Antecedentes: Una promesa de campaña bajo escrutinio
La propuesta del 50-50 fue presentada como bandera central de campaña del presidente Rodrigo Paz. Se ofreció como un nuevo pacto de redistribución fiscal entre el nivel central y las entidades territoriales autónomas.
Cierre: El debate redefine el eje de la campaña
El episodio evidencia la tensión entre promesa electoral y arquitectura fiscal. Para los candidatos, el 50-50 es una herramienta discursiva; para el Ejecutivo, una reforma que exige gradualidad. La discusión marcará el tono del relacionamiento entre el Gobierno central y las futuras autoridades autonómicas.