Trump ordena desclasificar archivos gubernamentales sobre vida extraterrestre
El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció que iniciará el proceso para identificar y divulgar documentos oficiales sobre el tema. La decisión se produce días después de que su antecesor, Barack Obama, afirmara en un podcast que los extraterrestres «son reales». Trump justificó la medida por el «gran interés» público generado.
Un proceso de desclasificación amplio
Según comunicó en su cuenta de Truth Social, Trump pedirá a su secretario de Guerra, Pete Hegseth, y a otras agencias que comiencen el proceso. Los documentos a liberar incluirán aquellos sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP), objetos voladores no identificados (OVNIs) y cualquier información relacionada con estos asuntos.
La chispa de la polémica: las declaraciones de Obama
El anuncio de Trump llega tras las declaraciones de Barack Obama en ‘The Michelle Obama Podcast’. Allí, el ex presidente dijo no haber visto extraterrestres y bromeó sobre una posible conspiración para ocultárselos. Posteriormente, en Instagram, matizó sus palabras, señalando que, estadísticamente, es probable que haya vida en el universo, pero reiteró no tener evidencia de contacto.
Trump acusa a Obama de revelar información clasificada
A bordo del Air Force One, Trump afirmó que su antecesor había cometido «un gran error» al revelar, según él, información clasificada. El presidente republicano no especificó qué parte de los comentarios era clasificada. Cuando se le preguntó su opinión personal sobre el tema, Trump dijo no saber si los extraterrestres «son reales o no».
Antecedentes: un acceso restringido
Durante el podcast, Obama había remarcado que su acceso a información sobre OVNIs como presidente estuvo restringido por protocolos de seguridad muy estrictos. También afirmó que cualquier evidencia de vida extraterrestre probablemente se manejaría con un control estricto y una divulgación gradual al público.
Cierre: implicaciones de una desclasificación histórica
La orden ejecutiva de Trump supone el inicio de un proceso formal para liberar documentación gubernamental histórica sobre un tema tradicionalmente opaco. La medida responde directamente al interés público reavivado y sitúa oficialmente el debate sobre los UAP y la vida extraterrestre en la agenda de la administración federal.