Un pueblo ruso pierde a casi todos sus hombres en edad laboral por la guerra
39 hombres de Sedanka, un pueblo remoto de la península de Kamchatka, se alistaron para combatir en Ucrania. De ellos, 12 han muerto y 7 están desaparecidos. La localidad, con 258 habitantes y carente de servicios básicos, ha quedado prácticamente sin varones entre 18 y 55 años.
Una comunidad devastada por las bajas
Las mujeres de Sedanka transmitieron al gobernador regional que no quedaban hombres para cortar leña para el invierno. El pueblo, a más de 7.000 km del frente, sufre una pérdida desproporcionada de su población masculina. Vladimir Akeev, un cazador y pescador de 45 años, fue uno de los fallecidos, cuatro meses después de firmar su contrato con el ejército.
Las minorías indígenas, perfil de alto reclutamiento
Sedanka está habitado principalmente por koryaks e itelmens, grupos indígenas que en teoría podrían estar exentos de la movilización. Activistas señalan que la televisión estatal rusa amplifica estereotipos sobre estas comunidades como «guerreros natos» para alentar su alistamiento. Las pérdidas confirmadas entre grupos indígenas incluyen a 201 nénets, 96 chukchi, 77 khanty y 30 koryaks.
Un patrón nacional de desigualdad en las bajas
El análisis de la BBC identifica 186.102 soldados rusos muertos, con una tasa real estimada mucho mayor. El 67% de los fallecidos procedía de zonas rurales o pueblos pequeños, que albergan al 48% de la población. En regiones pobres como Buriatia o Tuvá, la tasa de mortalidad es entre 27 y 33 veces mayor que en Moscú. Un demógrafo indica que la principal razón es la diferencia en desarrollo económico, salarios y educación.
Promesas incumplidas y abandono estatal
Las autoridades prometieron a Sedanka el título honorífico de «pueblo del valor militar» y un programa de apoyo a las familias. Ni el título ni la mayor parte de la ayuda han llegado. Solo se repararon tejados de cuatro soldados tras atención mediática. Una de cada cinco casas es insegura y la única escuela está en estado de emergencia.
La guerra agrava la crisis demográfica y social
La pérdida de los hombres en edad laboral agrava la precaria situación de Sedanka. Un demógrafo consultado indica que, para muchos de las regiones más pobres, el alistamiento se debe no solo a la pobreza, sino a una falta de perspectivas. Las regiones con mayor proporción de bajas ya tenían una menor esperanza de vida antes de la guerra.