Belarús libera al disidente Mikola Statkevich, que rechazó el exilio
El veterano opositor belaruso Mikola Statkevich ha sido liberado tras más de cinco años encarcelado. Fue excarcelado junto a otros 51 presos en 2025 en un acuerdo mediado por EEUU, pero fue el único que se negó a abandonar el país. Su esposa confirmó que ahora está en casa recuperándose de un ictus que afecta a su habla.
Un preso político de larga trayectoria
Mikola Statkevich, de 69 años, fue condenado a 14 años por organizar lo que las autoridades denominaron «disturbios masivos» durante las protestas de 2020-2021. Anteriormente, se había postulado sin éxito contra Alexander Lukashenko en las elecciones presidenciales de 2010. Su esposa, Marina Adamovich, declaró que el principal problema actual es su capacidad del habla, afectada por el ictus.
Reacciones a la liberación
La líder opositora en el exilio, Svetlana Tikhanovskaya, expresó su alivio y pidió continuar la lucha para liberar a los más de 1.000 presos políticos que, según grupos de derechos, permanecen en cárceles belarusas. Agradeció en la red X a todos los que trabajan por su liberación.
El acuerdo que permitió la excarcelación
La liberación de Statkevich y otros 51 presos en 2025 fue resultado de una apelación del presidente estadounidense Donald Trump. Estos estaban encarcelados desde la represión de las protestas postelectorales de 2020, consideradas fraudulentas por la comunidad internacional. A cambio, EEUU alivió sanciones a la aerolínea estatal Belavia.
Un gesto de desafío en la frontera
El texto recuerda que, en septiembre de 2025, Statkevich fue visto sentado en tierra de nadie en el cruce fronterizo con Lituania después de rechazar la opción del exilio que aceptaron la mayoría de los liberados en aquel acuerdo.
Un sistema con miles de presos políticos
La liberación de Statkevich ocurre en un contexto donde Belarús, aliado clave de Rusia, mantiene a más de un millar de presos políticos. Alexander Lukashenko, en el poder desde 1994, ha suprimido toda oposición interna. Este caso subraya la continua presión internacional y doméstica sobre la situación de los derechos humanos en el país.