Doria Medina afirma que la crisis está resuelta en un 60% tras 100 días de Gobierno
El líder de UN, Samuel Doria Medina, evaluó los primeros 100 días de la administración de Rodrigo Paz. Según su análisis, la crisis económica se ha solucionado en un 60%. Destacó medidas como el retiro de subvenciones y la liberación de exportaciones. El 40% restante incluiría una inyección de dólares al BCB y un régimen cambiario flotante.
Evaluación de los primeros cien días
Samuel Doria Medina, líder de Unidad Nacional (UN), realizó un balance público. Señaló que “la crisis está resuelta en un 60%”. Atribuyó este avance a medidas complejas como la eliminación de subsidios, ejecutada “sin muertos ni encarcelados”. También mencionó la liberación de exportaciones “sin demasiadas turbulencias internas”.
Las medidas pendientes
El 40% de la solución faltante, según Doria Medina, requiere acciones específicas. Estas son: una inyección de dólares al Banco Central de Bolivia (BCB), la implementación de un régimen cambiario flotante y un plan para la devolución de los “dólares atrapados en los bancos”.
Recomendaciones y proyección política
El dirigente enfatizó la lucha contra la inflación como clave para la aprobación del primer semestre. Sugirió el cierre de empresas estatales inservibles y una política inteligente para los aumentos salariales. Afirmó que “la gente ya ha probado el sabor del cambio y le gusta”.
Posicionamiento frente al Gobierno
Doria Medina aclaró que no tiene una alianza formal con el Gobierno de Rodrigo Paz, pero sí una ‘comunidad de objetivos’. Hizo un llamado a construir un modelo híbrido y pragmático, que sea crítico con el MAS pero que evite los dogmatismos del pasado.
Antecedentes de un apoyo condicionado
El líder de UN apoyó a Rodrigo Paz en el balotaje electoral. Su evaluación pública de los 100 días sirve como un respaldo político matizado, marcando tanto los avances como la agenda pendiente del Ejecutivo.
Cierre: Un horizonte por definir
El análisis de Doria Medina establece una hoja de ruta económica para el Gobierno. Las implicaciones dependen de la ejecución del 40% de medidas pendientes, particularmente en política cambiaria y financiera, áreas que definirán la estabilidad a medio plazo.