Deforestación en el Amazonas brasileño marca mínimo histórico en 2026
La pérdida de bosque detectada entre agosto de 2025 y enero de 2026 es la más baja para ese periodo desde 2014. Los datos de alertas por satélite del INPE muestran una tendencia a la baja continuada, corroborada por los sistemas de monitoreo oficial anual e independiente.
Datos satelitales confirman tendencia a la baja
El sistema DETER del INPE registró 1.325 kilómetros cuadrados de deforestación entre agosto de 2025 y enero de 2026. Esta cifra es inferior a los 2.050 kilómetros cuadrados del mismo periodo del año anterior. En los últimos doce meses, la pérdida forestal detectada fue de 3.770 kilómetros cuadrados, también la más baja desde 2014.
Declaraciones oficiales y programas en marcha
La ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, atribuyó el descenso a una mayor fiscalización y a la cooperación municipal. Señaló que 70 de los 81 municipios con mayores tasas de deforestación se han adherido al programa Unión con los Municipios. Silva afirmó que, de mantenerse los esfuerzos, 2026 podría registrar la tasa más baja desde 1988.
Corroboración por datos anuales e independientes
El sistema oficial anual PRODES reportó una caída del 11% en la deforestación hasta julio de 2025, alcanzando su nivel más bajo en once años. La organización independiente Imazon, con su sistema SAD, estimó una pérdida de 228 kilómetros cuadrados hasta diciembre de 2025, cerca del mínimo en seis años.
La situación en el bioma Cerrado
La deforestación también disminuyó en el Cerrado, el ecosistema de sabana vecino al Amazonas. Los datos del DETER muestran un descenso a 1.905 kilómetros cuadrados desde agosto a enero, frente a los 2.025 del año anterior.
Antecedentes: Una tendencia consolidada
La deforestación en el Amazonas brasileño continúa su descenso a principios de 2026, extendiendo una tendencia a la baja que comenzó tras un fuerte aumento a principios de la década. Los datos del INPE muestran que la superficie deforestada en el último año es la más baja desde 2014.
Cierre: Factores de futuro y sostenibilidad
El progreso actual depende de la continuidad de las políticas de fiscalización. Su sostenibilidad a largo plazo estará condicionada por presiones económicas, la expansión de infraestructuras y riesgos climáticos como la sequía y los incendios, factores que determinan el futuro de la selva más grande del mundo.