SERNAP interviene en el Parque Carrasco tras más de 20 años de ausencia
Un operativo interinstitucional liderado por el SERNAP constató asentamientos ilegales, deforestación y cultivos no autorizados en el corazón del Parque Nacional Carrasco. La acción, ordenada por el Juzgado Agroambiental de Entre Ríos, marca el retorno efectivo del Estado a esta área protegida después de más de dos décadas.
Operativo documenta daño ambiental en zona protegida
El despliegue, realizado el 10 de febrero en el Polígono 360° del Distrito de Protección Colomelín, movilizó a 22 especialistas del SERNAP, el INRA, el Tribunal Agroambiental y la Policía Boliviana. El acceso requirió cruzar el río Colomelín en una canoa con motor. Se identificaron plantaciones excedentarias de coca y cultivos como café, cacao y cítricos, lo que evidencia un cambio drástico del uso de suelo.
Tecnología aérea para reforzar la inspección
El operativo incorporó drones de alta capacidad para identificar desde el aire zonas deforestadas y alteraciones severas del ecosistema. Esta información fue documentada y remitida como prueba a las instancias judiciales correspondientes para avanzar en los procesos de desalojo.
Un hecho sin precedentes en dos décadas
La directora ejecutiva del SERNAP, Cecilia Miranda, calificó la intervención como un hecho sin precedentes en al menos 20 años. Subrayó que la presencia del Estado en estos territorios es clave para frenar nuevos ilícitos ambientales y recuperar áreas estratégicas para la conservación. El operativo concluyó sin incidentes.
Antecedentes de un pulmón ecológico vulnerable
El Parque Nacional Carrasco es considerado uno de los pulmones ecológicos más importantes del país por su biodiversidad y función como corredor biológico. La zona había estado expuesta a avasallamientos y actividades ilegales durante un prolongado periodo.
Cierre: La justicia evalúa las pruebas y se planean nuevas acciones
Las pruebas documentadas están ahora en manos de la justicia para los procesos de desalojo y restitución del área. Las autoridades no descartan nuevas intervenciones en la zona mientras se evalúan acciones de restauración ambiental y control permanente para evitar futuros avasallamientos.