León XIV negocia con lefebvrianos para evitar ordenaciones sin permiso
El Vaticano busca evitar una nueva crisis con la Fraternidad San Pío X (FSSPX). El cardenal argentino Víctor Fernández se reunió con su superior para proponer diálogo a cambio de cancelar la consagración de obispos prevista para julio, acto que carece de consentimiento papal.
Una fraternidad en crecimiento presiona por obispos
La Fraternidad San Pío X, fundada por Marcel Lefebvre, carece de estatus legal en la Iglesia Católica desde 1975. Actualmente, cuenta con 733 sacerdotes, pero solo dos obispos ancianos. Su superior, Davide Pagliarani, reclama nuevas consagraciones episcopales para garantizar su supervivencia, amenazando con proceder por su cuenta el 1 de julio.
La mediación del cardenal Fernández
El Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor Fernández, recibió a Pagliarani por encargo del Papa. La oferta vaticana es clara: una nueva ronda de conversaciones teológicas para regularizar el estatus de la FSSPX, pero solo si se cancela previamente la ordenación de obispos en julio. El superior lefebvriano se comprometió a consultar a sus consejeros.
Antecedentes de una ruptura histórica
El conflicto se origina en 1988, cuando Lefebvre ordenó a cuatro obispos sin mandato papal, lo que llevó a la excomunión. Aunque Benedicto XVI anuló esa pena, la Fraternidad no ha normalizado sus relaciones con la Santa Sede. Ahora, con una base de fieles estimada en 600.000 personas, la presión se ha incrementado.
El Vaticano intenta preservar la unidad
La Santa Sede considera que las ordenaciones ilícitas son una amenaza directa a la unidad de la Iglesia. El encuentro, calificado como «cordial y sincero» y aprobado por León XIV, representa un intento de evitar lo que el Vaticano ve como el escándalo de un cisma abierto y la creación de una estructura eclesial paralela.